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ANDRÉS DURÁN
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23 de Mayo del 2008, 2:42 PM
Cleptocracia
 

Cleptocracia merece un sitial en el Diccionario de la RAE. Desde hace años así denominan a los cleptómanos político-empresarios que acumulan mega fortunas a costa del erario.

 

En el año 2006, el gobierno USA anunció una estrategia internacional fundamentada en la consideración de que "la corrupción a gran escala de funcionarios públicos, la cleptocracia, es una especial amenaza para la democracia y el estado de derecho en los países en desarrollo...".

 

El chileno Daniel Kaufmann, director de gobernabilidad y anticorrupción del BMundial, en consonancia con aquella política usó el término en el año 2007, cuando ese organismo y la ONU presentaron la iniciativa Recuperación de Bienes Robados ( Stolen Asset Recovery (StAR), con la misión de que los países en desarrollo recuperaren parte de las fortunas cleptocráticas.

 

El dominicano Pedro Conde Sturla en su columna expresó recientemente algo así como cleptocracia representativa.

 

¿Significa entonces que la cleptocracia no es sólo propia de las dictaduras, sino, además, embrión de ella a partir  de la democracia?

 

Los hermanos Rosarios ejecutan el merengue La Cleptómana, una María que se dedica al robo de maridos ajenos que por suerte no constituyen bienes públicos.

 

Nadie usó el término en el caso de la familia Trujillo, una cleptócracia por antonomasia. Este clan poseía tantas empresas a costa del Estado y el abuso de poder, que fue menester la confiscación de sus bienes mediante la ley 5785 del año 1962, en aras de la sobrevivencia de los gobiernos posteriores. Así surgieron las 3 C (CEA, CDE y CORDE) como propiedadades públicas, que en paz descansen.

 

Uno de los principales usufructuarios de una entidad  agroindustrial del cleptócrata Héctor B. Trujillo (EPD), alias Negro, recientemente tildó a la directiva de una federación de medianos industriales como "empresarios de pocos éxitos" y "frustrados". Y tiene razón ese mega empresario-político y funcionario público, pues es una quimera que con fuerzas productivas modestas y en un contexto nacional poco competitivo,  ellos acumulen fortunas tan fabulosas, salvo que usen las artes de un cleptócrata.

 

¿Sería fantasioso un estimado de Cien Mil millones de pesos, como el monto de las diversas actividades cleptocráticas del año 2008?

 

Si Considerara que el 20% del presupuesto nacional de este año se diluyera en asuntos espúreos, entonces la bolsa cleptocrática ya tendría a su favor 60 mil millones de pesos.

 

Mas, la cleptocracia abarca también los activos fijos y bienes intangibles estatales. Pondere las concesiones y contratos graciosos, tales como La del Hotel Montaña, los contratos de generación de electricidad y los subsidios y derechos de importación de gasoil. En estos casos, tendría que actualizarse también el glosario de la contabilidad pública para que incluya el renglón de  activos fijos cleptocráticos.

 

La ley vigente 340-06, sobre compras, concesiones y contrataciones gubernamentales, así como los diversos acuerdos de TLC, constituyen un reto para la capacidad innovadora de la cleptocracia.

 

Pero nadie muere en la víspera, pues el hecho de que tradicionalmente la Presidencia de la ResPública gestione exactamente el 50% del Presupuesto Nacional con tal discreción, constituye en si una de las ventajas competitivas más importantes para los cleptócratas.

 

Además, este país está repleto de nuevas oportunidades para estos gérmenes del sector público. Los activos de bancos quebrados, el blanqueo de dinero, los gastos por propaganda gubernamental, la paga al transfuguismo político, los acuerdos solapados que permean a las instituciones recaudadoras y financieras estatales, constituyen fuentes contemporáneas que favorecen al sector cleptocrático.

 

Los salarios y gastos personales exorbitantes, los cobros administrativos por servicios públicos, tales como la emisión de pasaportes, gestión de nombres comerciales y las comisiones por la evaluación de los precios de los combustibles, entre otros, darían cabida a que algunos funcionarios se convirtieran en agraciados cleptócratas de pura cepa.

 

El BMundial estima en US$ 40 mil millones anuales el monto que depositan en el exterior los cleptócratas de los países más pobres.

 

Desde hace tiempo Transparencia Internacional hace ingentes esfuerzo para la evaluación de la corrupción pública.

 

Tax Justice Newtwork (TJN) tiene la misión peligrosa  del rastreo de la evasión fiscal en diversos países y promueve el desmantelamiento del secreto bancario, en aras del esclarecimiento de las riquezas espúreas originarias del erario.

 

A pesar de la parafernalia internacional contra la cleptocracia, aún el BM, FMI y otros organismos de financiamiento no paran mientes a la corrupción gubernamental, cuando firman acuerdos, reportan o elaboran sus políticas.

 

Para muestra basta un botón. ¿Cuánto escepticismo y diplomacia usó el FMI en sus reportes sobre el caso Sun Land de República Dominicana, a pesar de que este endeudamiento público solapado y anticonstitucional fue ejecutado durante la vigencia de un acuerdo con ese organismo?

 

El 70% de los dominicanos considera que el sistema judicial dominicano es muy corrupto, lo que nos posicionó entre los 13 peores en un sondeo de 63 países.

 

El Indice de Percepción de Corrupción (IPC) de los dominicanos es 2.8 sobre 10, el lugar 99 entre 163 países. El Reporte sobre Corrupción 2007 de Transparencia Internacional constituyen  la fuente de estas informaciones.

 

están muy conscientes de la cleptocracia y de su impunidad, pero están resignados a convivir con ella hasta el final de esta centuaria, aún sea con sedantes propagandísticos y calmantes para los dolores de ciudadanía. ¿Quién sabría lo que deparará el siglo XXII?

 

Por eso, no sería tan impropio enviarle un telegrama al presidente Hugo Chávez para informarle que ya existe en República Dominicana la Cleptocracia del Siglo XXI.

 

Andrés Durán

 
 

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De: Jose hernández, D.N.
En la República Dominicana, actualmente lo que existe es una Hipercorrpción Administrativa desde el Estado. El gobierno del PLD junto a sus aliados reformistas, ha llevado la corrupción desde el estado a los niveles de permisibilidad, descaro, avallasamiento y complicidad - con los medios de comunicación y sus directores-, nunca antes sospechados y ni jamás pensados. Esta CLEPTOCRACIA se mezcla con el sentido de HIPER O MEGA corrupción llegó en el reciente proceso eleccionario al clímax o cúspide de la razón.

De: Nombre hugo cedeno, Ubicación NY
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Muy buen artículo. Falta politica frente a la corrupción. No basta con enjuiciar a los ladrones. Hay que recuperar lo robado y enviar los corrupto a la carcel.
Alguien consuficiente autoridad debería encabezar un movimiento contra la corrupcion administrativa. Me sumo a quien se atreva.