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ANDRÉS DURÁN
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8 de Junio del 2008, 12:26 PM
Descubra a Finlandia
 

¿Cuál es la clave para que los estudiantes quinceañeros de Finlandia sean los más exitosos en la prueba de rendimiento escolar más importante y rigurosa del mundo ?

 

Esa pregunta la plantean altos funcionarios de los sistemas educativos de los países más desarrollados, USA, inclusive.

 

Hace varios meses leí sobre ese asunto en un artículo de Ellen Gamerman, Wall Street Journal. Lo traduje al español y elaboré un resumen que relacioné con el contexto educacional dominicano. Es muy oportuno el tema, en el instante que surge la polémica sobre los incrementos de las tarifas de los colegios privados.

 

Lo más notable del sistema educativo finés es la equidad, es decir, el aseguramiento de que la excelencia de la educación no dependa de las condiciones socioeconómicas, geográficas, culturales, migratorias y particularidades del estudiante.

 

Parece simple el planteamiento de que la niñez reciba una educación tan buena como la de un muchacho de familia millonaria o de alta clase media, si hasta los dominicanos pregonamos el mismo ideal de inclusión.

 

Pero las determinantes para una equidad educacional eficaz y eficiente son complicadas y hasta parecen una quimera propia del comunismo primitivo.

 

En ese país nórdico la educación básica o comprensiva es completamente gratuita. Es, además, de óptima calidad, si se toma como indicador la prueba internacional donde participaron 51 países de alto y medio desarrollo socioeconómico.

 

El gasto público de Finlandia abarca el 97% de la población escolar menor de 15 años e incluye escolaridad, materiales didácticos, transporte, comida y asistencia médica.

 

Sus centros escolares asumen como idioma nativo el finés y en menor grado el sueco. Además, ofrecen como segundo idioma el inglés, el francés, el alemán o el ruso, por medio al sistema de inmersión.

 

Por lo tanto, allí no existen los términos Carol Morgan, New Horizons, Saint George, Ashton, Lux Mundi, Montessori, San Judas, La Salle, Loyola, Calasanz, Santa Teresita, entre otros. Tampoco existen negocios de textos escolares. Ni mucho menos, existen padres de clase media o ricos que paguen de sus ingresos 100 o 200 mil pesos anuales por la escolaridad de cada hijo, como una alternativa a la deficiencia de la educación pública.

 

El 70% de la fuente de los presupuestos de las 20 niversidades finesas provienen del erario. Existen 28 politécnicos importantes que son cofinanciados por el gobierno central y las municipalidades.

 

Otras claves muy importantes de la política educativa finesa son: la consistencia de los planes educativos y un verdadero compromiso gubernamental, empresarial y familiar con una sociedad basada en el conocimiento. Allí el eje transversar de la competitividad nacional es la educación. "No tenemos petróleo u otras riquezas. El Conocimiento es lo único que poseen los finlandeses", dice Hannele Frantsi, director de una escuela.

 

Finlandia no es muy diferente a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en lo que respecta a a su PIB, inversión por cada alumno y salario profesoral. Una gran parte de los maestros usa retroproyector de transparencia o la simple pizarra con tiza en vez del proyector LCD.

 

Sin embargo, en los resultados sobre ciencia de PISA 2006 ( Programa de Evaluación Internacional de Alumnos) que auspicia la OCDE, el 95% de los estudiantes fineses lograron puntuaciones iguales o mayores que sólo el 5% de Estonia, Canada, Suecia, Dinamarca y Noruega, los países subsiguientes de más alta puntuación.

 

En esas pruebas participaron 51 países que abarcan el 90% del PIB global. Entre ellos están los 30 OCDE, Estados Unidos, Canada, México, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Israel, Jordania, Japón, Korea, Hong Kong, Macao, Taipei, Nueva Zelanda y Australia.

 

El finlandés es un sistema educacional descentralizado y de suficiente credibilidad, donde los gobiernos locales gestionan los recursos, los centros escolares, el currículo y realizan sus propias pruebas de rendimiento de aprendizaje. Hay un estricto cumplimiento del marco legal.

 

Cada director de escuela es quien formula su propio presupuesto. Los profesores elaboran sus planes de clase, sus exámenes finales, son muy respetados y reciben salarios excelentes.

Por lo tanto, allí no hay cabida para planes decenales inconsistentes, fundamentados en el sectarismo político, ni en el clientelismo. No hay cabida para el incumplimiento legal, ni para que un director de escuela espere por tiempo indefinido la solución de los problemas de su centro escolar. No hay cabida para la huelga de profesores.

 

En Finlandia, el estudiante del nivel medio dedica menos de una hora doméstica a las tareas escolares y no viste uniforme. En cambio, los adolescentes estadounidenses finalizaron en el grupo C, tercera categoría en PISA 2006, aunque su sistema educativo exige más tareas y existan tanto más normas como reglas.

 

Los jóvenes finlandeses como sus contrapartes norteamericanos permanecen varias horas conectados al Internet, se tiñen el pelo, aman el sarcasmo, escuchan géneros como el RAP, Hip Hop y la música metálica. Pero cuando los primeros los evaluán internacionalmente en ciencias, matemáticas y lectura sacan puntuaciones extraordinarias.

 

Los estudiantes finese no reciben certificados de honor, ni premios presidenciales a la excelencia, ni otros incentivos. La única distinción honorífica de un estudiante aventajado consiste en su designación como auxiliar en el aula para que ayude a otros de sus compañeros en el proceso de aprendizaje.

 

El 40% del nivel medio finés es vocacional, con opciones en administración de negocios, telecomunicaciones, moda y belleza, cocina, servicio social y salud, tecnología, entre otras ofertas.

 

En consecuencia, el trabajador de Finlandia está entre los más productivos a nivel mundial. Esta nación posee uno de los principales clusters tecno empresariales del mundo, llamado Technopolis. además, Nokia, la empresa finesa más emblemática, es la quinta marca más valiosa del mundo, después de Coca Cola, Microsoft, IBM y GE.

 

A pesar de que la República Dominicana y Finlandia son países muy diferentes, las buenas prácticas educativas como suficiente gasto público y gratuidad de la educación, gestión descentralizada, la equidad, la consistencia en la planificación, el compromiso social, el bienestar docente y un excelente ambiente escolar sin premios ni reconocimientos personales, son factores claves aplicables a cualquier contexto.

 

Por medio a estas informaciones, la clase media dominicana descubrirá que el pago en los colegios privados es un impuesto directo más oneroso que el de la gasolina y el ITEBIS juntos.

Andrés Durán

 
 

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De: Nombre: Inés Muñoz, Ubicación Ecuador
Mensaje - Máximo 700 caracteres Felicito a Finlandia por el primer puesto en las pruebas.
Mi ideal ¡ No fronteras geográficas, no fronteras en Educación!.
Desearía conocer: Modelos pedagógicos, metodologías y currículo que emplean en primaria.












De: ericka avila, guadalajara, mexico
esto demuestra que al no haber tanta corrupcion y de verdad preocuparse por el pueblo puede hacer grandes cosas, ojala todos los presidentes y gobernadores leyeran esto y se pusieran las pilas.

De: leo, santo domingo
¿Alguien podría imprimir este artículo y que lo distribuyen entre los asistente a la reunion que convoco la Secretaria de educacion con los propietarios de colegios. En realidad lo que ellos cobran se puede justificar. lo que no se justifica es que quien gana menos de 30 mil pesos mensuales, si es dichoso, tenga que gastar 10 mil de ellos en colegios, otros 5 mil en gasolina y otros 3 o 4 mil en ITEBIS. Eso da deuda por donde quiera que usted lo analice.

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