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Debo recordar que el acuerdo stand by con el FMI advierte que la salida al mercado de capitales dependería de las condiciones, sobretodo de si el riesgo país mejora con el acuerdo mismo con dicha institución.
Mientras los mercados de deuda soberana se calientan, por las crisis fiscal en muchos países del mundo, y por la amplia especulación, al estilo de lotería, con los seguros sobre impagos de esas deudas, la República Dominicana saca de la manga la emisión de 1000 millones de dólares que si bien están en el presupuesto de este año no es menos cierto que también está indicada su emisión en el fallecido standby con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ahora el ministro de Hacienda apologiza la emisión calificándola de urgente. No aclara la urgencia, en realidad. Más bien trata de confundir argumentando que esa emisión debe hacerse antes de que Grecia salga al mercado.
También las repetidoras de esa apología dicen los mismos que el ministro de Hacienda en escritos y comentarios por los medios a través de los cuales justifican sus ingresos por tan encumbrado papel de loro.
Sin embargo, Grecia ha repetido en los últimos días, en cada país visitado por su primer ministro, George Papandreou, que sale con dos emisiones de deuda pública en marzo, por lo que reclama que las potencias económicas ayuden a disminuir los ruidos contra sus papeles de deuda que actualmente hacen los especuladores internacionales.
De manera que conociendo el caso griego, sobra el apuro del ministro de Hacienda por la aprobación de la emisión.
Debo recordar que el acuerdo stand by con el FMI advierte que la salida al mercado de capitales dependería de las condiciones, sobretodo de si el riesgo país mejora con el acuerdo mismo con dicha institución. Como el acuerdo quedó suspendido por incumplimiento del gobierno, por no saldar la deuda pública con las empresas privadas de generación de electricidad, entre otras empresas, está claro que los bonos dominicanos serían objeto de ruido, en todas las circunstancias, más si el gobierno sale a colocarlos no saldando esa deuda.
Sucede, sin embargo, que el mismo ministro de Hacienda asegura que una parte de esos bonos sería usada para saldar deuda, lo que indica que no hay recursos disponibles para entenderse con el FMI pagando la referida deuda. Una verdadera rueda dando vuelta y volviendo al mismo lugar.
Que se conozca, Grecia no está atrasada en el pago de su deuda soberana ni ha anunciado cesación de pagos ni interés en renegociarla. Ha apurado un fuerte programa económico de ahorro en el gasto y alza de impuestos para disponer capacidad de pago y reducir su déficit fiscal, pero aún así los mercados de especuladores castigan a Grecia.
En cambio, República Dominicana está atrasada en el pago de la deuda pública, tiene caída de los ingresos fiscales y un déficit fiscal cercano al 7 % del producto interior bruto (PIB) para el 2010.
¿Ruidos?
Félix Calvo
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