

SANTIAGO, República Dominicana — A través de una investigación periodística se ha revelado que la paz que tradicionalmente reinaba en el Instituto Oncológico Regional del Cibao (IORC) se ha visto profundamente alterada en las últimas semanas, tras una serie de denuncias graves por irregularidades administrativas, despidos masivos y una reestructuración abrupta en la dirección del centro.
Diversos médicos denunciaron haber sido cancelados o forzados a renunciar luego de cuestionar la gestión interna. Entre los afectados figura el cirujano oncólogo Juan Vila, quien fue destituido de su cargo como jefe de cirugía tras señalar presuntos manejos irregulares dentro del instituto.
Según las denuncias, el centro habría sido administrado bajo una lógica de “imperio familiar” o de gestión personalista, donde el entonces presidente del patronato, Héctor Lora, acumulaba simultáneamente los cargos de presidente y tesorero, evitando procesos internos de rendición de cuentas y control financiero.
De igual manera, se reporta que servicios que anteriormente eran gratuitos comenzaron a cobrarse con tarifas elevadas, como si el centro operara bajo un modelo de negocio privado. Pacientes protestaron frente a las instalaciones del IORC denunciando que “las habitaciones hay que pagarlas como si el oncológico fuera un hotel cinco estrellas”.
Ante la magnitud de las denuncias y la creciente presión pública, se produjo una renovación total en la dirección del patronato. El nuevo presidente, Iván Alexis Mercader Mateo, anunció que se solicitará una auditoría externa independiente, y que se iniciará un proceso para reintegrar a los médicos cancelados injustamente.
Mercader Mateo afirmó que su gestión buscará restablecer la transparencia, la confianza y la institucionalidad dentro del Instituto Oncológico Regional del Cibao, garantizando que la prioridad vuelva a ser el bienestar y la atención de los pacientes.