
Caracas / América Latina, 3 de enero de 2026.
El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM) emitió este viernes un pronunciamiento en el que condena de manera firme cualquier intento de invasión, intervención militar o injerencia extranjera contra Venezuela, al considerar que estas acciones representan una grave amenaza a la soberanía del país y a los derechos humanos de su población.
En el documento, identificado como PC 001/2026, CLADEM advierte que los conflictos armados y las intervenciones militares tienen consecuencias devastadoras, especialmente para mujeres, niñas y diversidades, quienes enfrentan un aumento de la pobreza, la violencia sexual, los desplazamientos forzados y el colapso de los sistemas de salud, cuidado y protección social.
Desde una perspectiva feminista y de derechos humanos, la organización regional recordó que la prohibición del uso de la fuerza, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la soberanía nacional son principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, subrayó que las intervenciones militares y los bloqueos, tanto abiertos como encubiertos, no solucionan las crisis políticas, sino que profundizan las violaciones de derechos humanos.
CLADEM también alertó que, en contextos de conflicto, las mujeres y organizaciones feministas enfrentan mayores riesgos de violencia, criminalización y silenciamiento, aun cuando continúan sosteniendo la vida comunitaria y los procesos de resistencia social.
Ante este escenario, la red feminista regional exigió el cese inmediato de cualquier amenaza o acción de invasión contra Venezuela, el respeto al derecho del pueblo venezolano a decidir su propio destino sin imposiciones externas, y la búsqueda de salidas políticas, pacíficas y democráticas. Además, demandó la protección efectiva de las mujeres defensoras de derechos humanos y liderazgos sociales, conforme a los estándares internacionales.
Finalmente, CLADEM reafirmó que “no hay democracia posible bajo la guerra, ni derechos humanos sin soberanía, ni justicia social sin paz”, y expresó su solidaridad con las mujeres y el pueblo venezolano frente a la militarización y la violencia.