
Santo Domingo.-Cada diciembre, la República Dominicana se llena de luces, música y reencuentros. Las mesas se sirven abundantes y las calles se convierten en rutas de regreso a casa o de celebración. Asimismo, detrás del ambiente festivo, las cifras del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) revelan una realidad que se repite año tras año: las fiestas también dejan víctimas.
Durante el período Navidad–Año Nuevo 2023–2024, el país cerró las celebraciones con 38 personas fallecidas en accidentes de tránsito. A la par, los hospitales atendieron numerosos casos de intoxicación por alcohol y alimentos, un reflejo de los excesos que suelen acompañar la temporada.
Aedemàs, el panorama se tornó más oscuro en 2024–2025. El COE reportó un aumento en los accidentes y en las víctimas, alcanzando 42 fallecidos, la cifra más alta del trienio. Las intoxicaciones y los lesionados también se incrementaron, marcando unas festividades donde la imprudencia cobró un alto precio.
Pero el cambio llegó, al menos en parte, durante Navidad–Año Nuevo 2025–2026. Aunque se registraron 245 accidentes de tránsito, el número de fallecidos descendió a 29 personas, lo que representa una reducción cercana al 31 % con respecto al año anterior. En total, 307 personas resultaron afectadas por accidentes viales, una cifra aún alarmante, pero que muestra señales de mejora en la prevención de muertes.
No obstante, el problema no desapareció: las intoxicaciones alcohólicas alcanzaron 769 casos, y las alimentarias sumaron 163, confirmando que los excesos siguen siendo un enemigo silencioso de la temporada.
Las tendencias entre 2023 y 2025 son claras. Primero, un aumento preocupante de muertes en 2024–2025. Sin embargo, los accidentes continúan siendo numerosos, y el mayor riesgo de muerte sigue estando en las vías, especialmente en motocicletas.