
Washington, Estados Unidos.- La administración del presidente Donald Trump ha admitido que el Cártel de los Soles no es una "organización criminal real", tras la captura del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Así se indicó en un artículo reciente de The New York Times, en el que se citan diversas fuentes oficiales del gobierno estadounidense.
A finales de 2025, la administración de Donald Trump había designado al grupo como "terrorista" y señalado al chavismo como su principal líder.
Sin embargo, las autoridades y fuentes especializadas de Estados Unidos se retractaron de la afirmación, según indicó The New York Times en su artículo "El Departamento de Justicia retira la afirmación de que el 'Cártel de los Soles' de Venezuela es un grupo real".
Hace un año, la administración Trump acusó al presidente Nicolás Maduro de ser el líder de un cartel de la droga llamado 'Cartel de los Soles', por lo cual se impuso una recompensa de 50 millones de dólares.
De acuerdo con el diario estadounidense, la justicia de ese país abandonó la tesis de que se trate de una organización real y sostiene que solo se refiere a una forma de denominar un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción”.
Nicolás Maduro, como líder del ‘Cártel de los Soles’, es la principal acusación en contra del presidente depuesto de Venezuela que presentó la administración de Donald Trump. Incluso, bajo el mandato del secretario de Estado, Marco Rubio, fue declarado como una organización terrorista internacional.
Sin embargo, no es lo mismo la acusación que hace el Gobierno que luego demostrarla ante la justicia. Por eso, el propio Departamento de Justicia cambió su relato, pasando de afirmar que el 'Cártel de los Soles' es una organización criminal armada y estructurada, a simplemente mencionar que se trata de una forma de referirse al sistema corrupto del Gobierno venezolano. Esto, según un artículo publicado por el New York Times.
Expertos en delincuencia y narcóticos en Latinoamérica han afirmado que, en realidad, se trata de un término coloquial inventado por los medios venezolanos en la década de 1990 para referirse a funcionarios corruptos por el dinero del narcotráfico. El sábado, después de que el gobierno capturara a Maduro, el Departamento de Justicia publicó una acusación formal reescrita que parecía admitir tácitamente dicho argumento, según se lee en el artículo del diario neoyorquino.
El medio estadounidense añadió que la Fiscalía continúa acusando a Maduro de conspirar para el narcotráfico, pero ha dejado de afirmar que el 'Cártel de los Soles' sea una organización real.
"En cambio, la acusación revisada menciona un 'sistema clientelar' y una 'cultura de corrupción' alimentada por el dinero del narcotráfico", se lee en la nota del periódico neoyorquino.
El diario señala que la acusación anterior contra Maduro se refiere 32 veces al ‘Cártel de los Soles’ y lo describe como su líder, mientras que la nueva solo lo menciona dos veces y afirma que él, al igual que su antecesor, Hugo Chávez, protegió ese sistema clientelar.
En la nueva acusación se menciona que las ganancias del narcotráfico y la protección de los socios del narcotráfico "fluyen hacia funcionarios civiles, militares y de inteligencia corruptos, que operan en un sistema de clientelismo dirigido por aquellos en la cima, conocido como el Cártel de los Soles, una referencia a la insignia del sol que llevan en sus uniformes los oficiales militares venezolanos de alto rango".
En el artículo del NYT se destaca que "la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas, elaborada anualmente por la Administración para el Control de Drogas (DEA), que detalla las principales organizaciones de narcotráfico, nunca ha mencionado al Cártel de los Soles. Tampoco lo ha hecho el Informe Mundial sobre Drogas, elaborado anualmente por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito".
Sin embargo, recuerda que Marco Rubio continúa refiriéndose al cartel como una organización criminal liderada por Maduro y que, por esa razón, Estados Unidos sigue reservándose el derecho de atacar lanchas en el Caribe o en el Pacífico que transporten drogas hacia su país.