
Santo Domingo.- El doctor Félix Antonio Cruz Jiminián, sería la “punta del iceberg” de los propósitos de presentar los orígenes del escándalo de corrupción en la ARS Senasa (Seguro Nacional de Salud), en el gobierno de Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en un intento de suavizar ante la opinión pública la corrupción en el presente gobierno.
Por lo menos, así entienden algunos dirigentes del PLD, tras filtrarse que se estaría tratando de que la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Silsaril) y la Cámara dé Cuentas de la República Dominicana, ofrezcan informes que obliguen al Ministerio Público a ahondar las investigaciones en la ya adelantada Operación Cobra 2.0.
Las gestiones de Chanel Rosa Chupani y Mercedes Rodriguez en el SENASA ya han sido mensionadas con hallazgos en auditorías y por posibles contratos irregulares a médicos y clínicas.
El propio Cruz Jiminián se ha adelantado a desvincularse de cualquier contrato irregular con la ARS SENASA y reveló detalles de un acuerdo que se originó en la gestión de la doctora Rodríguez,
La rápida aclaración de Cruz Jiminián, sin que su nombre ni el de su clínica hayan sido mencionados públicamente, hecho contar en documentos del Ministerio Público, sería producto de diligencias de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA).
El periódico 7días recibió información de que ya se le requieron al doctor Cruz Jiminián documentos o explicaciones de documentos que tienen los investigadores de la Operación Cobra 2.0, que involucraría a clínicas, médicos y farmacias.
Si se logrará determinar que el inicio de los hechos de corrupción o anomalías comenzaron en la gestión de Danilo Medina y tal vez de Leonel Fernández, entien estrategas vinculados al gobierno, se quitaría peso a la gestión de Luis Abinader y del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en el caso, denominado como el más grande hecho de corrupción en la República Dominicana, por su magnitud, los sectores involucrados y el área publica de que se trata.
Por lo menos, el doctor Cruz Jiminián ha dejado saber que fue la propia Mercedes Rodríguez que le ofreció un pago único de RD$6,000,000 millones para que la Clínica Cruz Jiminián ofreciera servicios a los afiliados subsidiados del SENASA.
En sus declaraciones, afirma que no tiene él ni su clínica vinculación con la corrupción dedtapada en el SENASA y que su contrato, que aclara fue desventajoso económicamente, le fue otorgado en 2012 y luego cambiado en la misma gestión de Danilo Medina, cuando Mercedes Rodríguez.
También alega que no ha tenido favores eo nuevo vontrado desde que Luis Abinsder y el PRM asumieron en 2020, por lo que todo se trata de “una campaña de desprestigio”, lo cual evidencia que de una u otra forma ha sido contactado o requerido por los investigadores o al menos se difundieron rumores.
Sus declaraciones en varios medios de comunicación y luego convocatorias a ruedas de presa con su equipo legal, que luego fueron suspendidas, sin dudas algunas, hay más que rumores.
Si finalmente, se lograra vincular la corrupción en el SENASA a los funcionarios de la gestión de Danilo Medina y a su reelección en 2016, indudablemente que el Gobierno y el PRM saldrían aligerados, debido a que la opinión pública lo vería como la continuidad de la corrupción en la administración pública y el uso de los recursos públicos, para financiar candidatos de la gestión que los administra.
A Santiago Hazim y a los colaboradores ya sometidos, se le vería no como arquitectos de unos de los mayores fraudes públicos de la República Dominicana y el área de salud, sino como continuadores de una práctica que encontraron y potenciaron.