
CARACAS, Venezuela.- Después de la captura del derrocado presidente Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos la madrugada del sábado 3 de enero, parece que Diosdado Cabello, ministro del Interior y segundo hombre fuerte en Venezuela, podría ser el próximo objetivo de la administración del presidente Donald Trump.
La advertencia ya fue lanzada a Cabello: sería el próximo objetivo de Estados Unidos si no se resiste a ofrecer ayuda a la presidenta interina Delcy Rodríguez para el mantenimiento del orden constitucional.
Después del derrocamiento de Maduro, Cabello se destaca como la figura de liderazgo firme en el régimen chavista, debido a su papel en el control de las fuerzas de seguridad, las cuales han sido acusadas de cometer abusos sistemáticos contra los derechos humanos.
La agencia Reuters ha informado que el funcionario es uno de los pocos leales al chavismo en quienes Estados Unidos ha decidido confiar para garantizar la estabilidad en el proceso de transición que se está viviendo en Venezuela.
Reuters ha publicado que, a través de intermediarios, Washington le ha dejado claro a Cabello que, si se muestra desafiante, podría correr una suerte similar a la de Maduro, quien fue capturado en una redada estadounidense el 3 de enero y trasladado a Nueva York para ser juzgado por narcoterrorismo, o incluso ver su vida en peligro.
Se advierte que el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, también estaría en la mira de Estados Unidos. En su contra hay una acusación de tráfico de drogas y una recompensa millonaria.
El mayor acercamiento lo tiene Estados Unidos con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien se ha ofrecido a colaborar con la administración de Trump.
Estados Unidos ha exigido a Rodríguez que abra la industria petrolera venezolana en condiciones favorables para las empresas estadounidenses, reprima el tráfico de drogas, expulse al personal de seguridad cubano y termine la cooperación con Irán.