
Una mujer murió este miércoles tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) de Estados Unidos en Minnesota en una confrontación por las crecientes redadas migratorias, un suceso que ha elevado las protestas y obligó a declarar el estado de emergencia.
El hecho ocurrió mientras los oficiales de ICE realizaban un operativo en Mineápolis, la mayor ciudad de Minnesota, donde el DHS reportó la detención acumulada de más de 1.000 migrantes, algunos de Ecuador, México y El Salvador, incluyendo más de 150 el lunes, la mayor operación migratoria en lo que va del año.
Tras el incidente, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró un estado de emergencia y pidió a su Guardia Nacional prepararse para afrontar «la agitación civil» al recordar el verano de 2020, cuando en plena pandemia hubo protestas masivas contra la brutalidad policíaca tras la muerte a manos de la policía del afroamericano George Floyd en Mineápolis.
El gobernador calificó el hecho de «innecesario» y «prevenible», al señalar que el estado afronta una «situación caótica causada por el mayor despliegue en la historia estadounidense de agentes federales sin comunicación con los locales».
La mujer que murió fue identificada como Renee Nicole Good mientras las investigaciones federales y estatales sobre el suceso siguen en marcha, según funcionarios locales citados por The New York Times.
Tricia McLaughlin, subsecretaria del DHS, señaló que la mujer era «una alborotadora violenta que usó su vehículo como arma, intentando arrollar a los oficiales en un intento para matarlos», lo que calificó de un «acto de terrorismo interno», por lo que un agente de ICE que «temía por su vida» realizó «disparos defensivos».