
Teherán, Irán.- Las protestas que se han llevado a cabo en este país durante las últimas dos semanas han dejado alrededor de 2,000 fallecidos.
Los disturbios han surgido debido a la grave situación económica, que representa el principal desafío para las autoridades iraníes.
Algunos de los muertos han sido calificados como "terroristas" por el Gobierno, que acusa a Estados Unidos e Israel de fomentar las manifestaciones.
El principal funcionario judicial de Teherán, Ali Alghasimehr, informó que algunos casos relacionados con las protestas fueron enviados a los tribunales.
Incluso, hay casos que pueden incluir la pena de muerte, según la ley iraní.
Por su parte, el jefe de derechos humanos de las Naciones Unidas, Volker Turk, se declaró "horrorizado" por el aumento de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad.
"Este horrible ciclo de violencia no puede continuar", indicó.