
En su audiencia general del miércoles pasado en el Aula Pablo VI, el Papa León XIV dedicó su catequesis a la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II, Dei Verbum, recordando que Dios se revela a la humanidad no solo a través de palabras, sino también mediante los acontecimientos históricos y la vida de la Iglesia.
El presidente de la Asociación Bíblica Italiana, padre Maurizio Girolami, destacó la relevancia del documento: “Dei Verbum aclara cómo la Iglesia ha repensado su misión en el mundo y nos invita a leer la Sagrada Escritura como un diálogo vivo con Dios, marcado por la amistad y la historia”.
El texto, aprobado en 1965, buscó integrar la comprensión de la revelación cristiana en un contexto histórico, cultural y teológico complejo, enfrentando los desafíos del positivismo, la Ilustración y las tensiones con la Reforma Protestante. Según Girolami, esto permitió situar la historia en el centro del misterio divino: “No se trata solo de estudiar textos; el cristianismo es un encuentro vivo con Dios a través de personas, rostros y experiencias”.
La Dei Verbum sentó las bases de toda la renovación del Concilio, desde la liturgia hasta la enseñanza teológica, y sigue guiando hoy la manera en que la Iglesia proclama el Evangelio en un mundo contemporáneo. “Gracias a este documento”, concluye Girolami, “podemos afirmar que el Señor sigue revelando su rostro a través de la vida de la Iglesia”.