
El inicio del año trae consigo movimientos dispares en los precios de los productos de la canasta básica, una situación que mantiene en alerta tanto a comerciantes como a consumidores. Mientras algunos rubros han registrado ligeras rebajas, otros continúan encareciéndose y elevan la preocupación sobre el costo de la vida en los próximos meses.
Un recorrido por el mercado de Villa Consuelo, evidencia que el comportamiento de los precios no es uniforme y, en muchos casos, depende del comerciante.
Vendedores aseguran que productos como la papa, la cebolla y las habichuelas han experimentado descensos moderados durante enero.
"Este mes la papa bajó a 35 pesos la libra, la cebolla está a 45 y el ajo a 170. También bajaron las habichuelas”, explicó la comerciante Alexandra Minyeti, quien afirmó que no todos los artículos han mantenido una tendencia alcista.
Otros vendedores coinciden en que los incrementos no siempre son tan elevados como percibe el público.
Esperanza Pérez, comerciante del mercado, sostuvo que en su caso los aumentos han sido mínimos y que muchas veces “la mercancía se encarece más de la cuenta dentro del mismo mercado”.
No obstante, hay productos cuyo aumento resulta ineludible y ya impacta directamente a los hogares. El café y el chocolate figuran entre los más señalados por su alza sostenida.
“El café subió en diciembre y volvió a subir ahora en enero, y eso afecta mucho al cliente”, señaló Minyeti, quien cuestionó que, siendo el país productor, estos artículos alcancen precios tan elevados.
En el área de carnes, los comerciantes también reportan ajustes. Adrinao Beltré, vendedor de res y cerdo, indicó que la libra de carne de res pasó de 175 a 190 pesos, una variación que, aunque moderada, reduce el volumen de ventas tras la temporada navideña.
Del lado de los consumidores, las quejas son constantes. Esperanza Pérez aseguró que el pollo, uno de los productos más demandados, subió de 85 a 100 pesos la libra en el mercado y alcanza hasta 125 pesos en colmados. Otros compradores consideran que los precios actuales son insostenibles y piden la intervención de las autoridades.
Aunque algunos alimentos han mostrado una leve reducción, comerciantes y compradores coinciden en que el encarecimiento de productos esenciales como el café, el pollo y las carnes continúa golpeando el poder adquisitivo de las familias, que reclaman mayor control y estabilidad en los precios para evitar la especulación.