
Santo Domingo, RD.- El exministro de Finanzas y titular de la Secretaría de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo, Daniel Toribio, hizo un llamado a la opinión pública y a las autoridades para que dejen de presentar las proyecciones de organismos internacionales como si fueran resultados definitivos. Esto lo señaló tras mencionar que el Banco Mundial revisó tres veces su estimación de crecimiento para la República Dominicana en 2025.
En un comunicado, Toribio explicó que el Banco Mundial situó su proyección de crecimiento en un 4.7% en enero de 2025, la redujo al 4.0% en junio y la disminuyó al 3.0% en octubre. “En diez meses, ajustaron la proyección en 1.7 puntos porcentuales. Eso no es un ajuste menor; es un cambio de historia”, afirmó.
El economista afirmó que esta práctica confirma que las proyecciones son escenarios condicionados y no deben utilizarse como "recurso de autoridad" en el debate público. "Si se va a citar al Banco Mundial, hay que hacerlo de manera completa, incluyendo sus revisiones y sus supuestos. También se equivoca", señaló.
Toribio recordó una experiencia de los años ochenta, cuando trabajaba en la entonces Secretaría de Estado de Finanzas evaluando el presupuesto de la Corporación Dominicana de Electricidad junto a economistas del Banco Central. “El administrador, un ingeniero de gran prestigio, nos dijo: ‘Esos son números de licenciados’. Con eso advertía sobre el riesgo de producir cifras desde el escritorio sin contrastarlas con la operación real”, comentó.
En ese sentido, subrayó que el país debe dar prioridad al seguimiento de la economía en tiempo real utilizando fuentes nacionales. Mencionó que el Banco Central informó que el crecimiento acumulado de enero a noviembre de 2025 fue del 2.1%, lo que dificulta un cierre en el 2.5%. “Cuando la trayectoria local ya se desvía de la proyección, la pregunta es directa: ¿cuánto valor tiene seguir presentando esa proyección como si reflejara el desempeño del país?”, planteó.
Toribio concluyó que el debate económico requiere más rigor y menos propaganda. “La cifra útil no es la más elegante, sino la que resiste el contraste con la realidad. Una proyección no es un resultado”, puntualizó.