
El jurista Joaquincito Bocio Familia explicó que su cliente ha manifestado de forma reiterada que no accionó el arma de fuego y que, al momento de la detonación, esta no se encontraba en sus manos. Según la versión ofrecida a la defensa, se habría producido un forcejeo con una persona inexperta en el manejo de armas, lo que provocó el disparo de manera involuntaria.
Indicó además que el oficial presenta golpes en manos y dedos, lo que, a su entender, respalda la tesis de que intentó evitar que el arma se disparara.
Bocio Familia señaló que el caso se encuentra en fase de investigación preliminar, razón por la cual evitó ofrecer detalles sobre la relación entre el oficial y la joven fallecida, limitándose a indicar que ambos compartieron algunas horas antes del hecho.
Precisó que, al momento de sus declaraciones, el Ministerio Público aún no había depositado la solicitud de medida de coerción, aunque confirmó que el expediente sería presentado en las próximas horas ante la Oficina de Atención Permanente.
Sin embargo, familiares de la víctima y residentes del entorno donde ocurrió el suceso han ofrecido una versión distinta de los hechos.
De acuerdo con sus declaraciones, tras la muerte de la joven, el oficial habría permanecido en el lugar realizando llamadas telefónicas a familiares de la víctima, advirtiéndoles que podía ocurrir una tragedia y que ella “podría quitarse la vida”, instándolos a acudir al lugar antes de que ocurriera una desgracia.
Aseguran que para ese momento la joven ya se encontraba sin vida y que el oficial se mostraba tranquilo, incluso en presencia de agentes de la Policía Nacional que acudieron a la escena.
Las autoridades mantienen el caso bajo investigación con el objetivo de esclarecer las circunstancias reales en que ocurrió la muerte de Likairis Yalibés Díaz Valenzuela, mientras el Ministerio Público continúa con las diligencias correspondientes para determinar posibles responsabilidades penales conforme a la ley.
Para este miércoles 28 de enero está previsto el conocimiento de la medida de coerción en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.