
Texas.- Al menos 30 personas han muerto en Estados Unidos a causa de una gigantesca tormenta invernal que azotó el noreste y el sur del país, dejando más de 550.000 hogares sin electricidad, temperaturas extremas bajo cero y severas afectaciones en el transporte, escuelas y servicios básicos.
La tormenta dejó acumulaciones de nieve de hasta 50 centímetros, provocó la cancelación de miles de vuelos, el cierre masivo de escuelas y obligó a miles de familias a buscar refugios con calefacción ante la llegada de una nueva oleada de aire ártico.
Entre las víctimas se reportan personas atropelladas por quitanieves en Massachusetts y Ohio, adolescentes fallecidos en accidentes de trineo en Arkansas y Texas, y una mujer hallada muerta bajo la nieve en Kansas. En Nueva York, las autoridades confirmaron que ocho personas fueron encontradas muertas al aire libre durante el fin de semana.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las sensaciones térmicas alcanzaron hasta -31 grados Celsius en zonas del norte de Pittsburgh y que se esperaban temperaturas récord desde el este de Texas hasta el oeste de Pensilvania. En Kentucky, el gobernador Andy Beshear alertó que permanecer más de 10 minutos al aire libre podría causar congelación o hipotermia.
En el sur del país, las lluvias heladas rompieron árboles y tendidos eléctricos, dejando extensos apagones en Mississippi y Tennessee, donde las autoridades advirtieron que la restauración del servicio podría tardar varios días. En Mississippi, el gobernador Tate Reeves informó de daños significativos en al menos 14 viviendas y 20 carreteras, en la peor tormenta de hielo desde 1994.
Uno de los casos más dramáticos fue el de Lisa Patterson, residente de Nashville, quien junto a su esposo y su perro tuvo que ser rescatada y trasladada a un refugio, luego de quedar atrapados sin electricidad, con árboles bloqueando su entrada y temperaturas extremas que superaron la capacidad de su estufa de leña.
Mientras tanto, meteorólogos no descartan que otra tormenta invernal afecte la costa este el próximo fin de semana, prolongando la emergencia climática que mantiene en alerta a gran parte del país.