
El secretario de Estado, Marco Rubio, compareció este miércoles ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos para respaldar la polémica política exterior de la administración del presidente Donald Trump, especialmente respecto a Venezuela, y para intentar disipar preocupaciones de legisladores sobre otros frentes internacionales.
Rubio defendió las recientes acciones del gobierno contra el régimen de Nicolás Maduro, señalando que las medidas implementadas responden a intereses de seguridad nacional y han producido resultados positivos al debilitar lo que Washington considera una amenaza en el hemisferio occidental.
Afirmó que Estados Unidos es “más seguro y más estable” tras la operación que depuso al mandatario venezolano y aseguró que la administración busca ahora colaborar con las nuevas autoridades para estabilizar el país.
Aunque respaldó las decisiones de Trump, Rubio también intentó moderar temores expresados por senadores de ambos partidos acerca de otros aspectos de la política exterior estadounidense.
Sobre las críticas por el interés expresado por Trump en Groenlandia y ciertos comentarios sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Rubio aseguró que las tensiones están siendo abordadas mediante diálogo y que no se busca alterar alianzas tradicionales.
El secretario de Estado subrayó la importancia de mantener una línea firme frente a regímenes autoritarios, y defendió la necesidad de que los aliados de la OTAN aumenten su inversión en defensa, aunque rechazó que la administración esté debilitando la coalición transatlántica.
Rubio también abordó otras preocupaciones internacionales, como la relación con China en torno a Taiwán y las posibilidades de futuras acciones contra Irán, afirmando que por ahora no hay planes inmediatos de usar fuerza militar en esos escenarios.