
Santo Domingo, RD. — La Asociación Dominicana de Igualas Médicas y Administradoras de Riesgos de Salud (ADIMARS) reiteró este jueves su llamado al Poder Ejecutivo para que intervenga y reconsidere la decisión del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) de implementar la cápita diferenciada por edad y sexo en el régimen contributivo del Seguro Familiar de Salud (SFS), al advertir que la medida pone en riesgo la sostenibilidad financiera y la equidad del sistema.
La entidad recordó que el pasado 4 de diciembre de 2025 envió una carta abierta al presidente de la República, Luis Abinader Corona, solicitando su mediación como máxima autoridad del Estado frente a una resolución aprobada por el CNSS en octubre del mismo año, sin que hasta la fecha haya recibido respuesta.
ADIMARS expresó su rechazo a esta modalidad de financiamiento al considerar que la metodología utilizada presenta debilidades técnicas significativas, ya que se basa únicamente en las variables de edad y sexo. Según la asociación, estas variables solo explican alrededor del 2 % del riesgo total en salud, lo que genera un modelo incompleto y sesgado para calcular el costo real de la atención médica.
“La evidencia y la literatura internacional demuestran que el uso aislado de edad y sexo conduce a resultados inexactos y a decisiones que afectan negativamente la equidad del sistema”, señaló la organización.
Asimismo, la asociación indicó que países con sistemas de aseguramiento similares al dominicano, como Colombia, Chile, Argentina y Uruguay, aplican modelos multivariados de ajuste por riesgo. Estos incorporan factores como la prevalencia de enfermedades crónicas, la carga de enfermedad, condiciones geográficas, acceso a servicios, uso de prestaciones, precios, tarifas, protocolos y guías médicas, elementos que —según ADIMARS— no fueron considerados por el CNSS.
La entidad también manifestó preocupación por el uso de datos de consumo, frecuencia de utilización y gastos correspondientes al año 2024, provenientes de todas las ARS del sistema, incluida la ARS estatal SENASA, cuyos registros están bajo cuestionamientos públicos y procesos de investigación judicial.
“El uso de datos potencialmente distorsionados, provenientes de una entidad que concentra cerca del 38 % de la población afiliada al régimen contributivo, compromete seriamente la validez de los resultados e induce a decisiones erróneas con impactos estructurales para todo el sistema”, advirtió ADIMARS.
La asociación consideró sorprendente que el CNSS y la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) no hayan retirado la resolución, pese a la situación que rodea a SENASA.
Entre los posibles efectos de la medida, ADIMARS citó un aumento del gasto de bolsillo de los afiliados mediante mayores copagos, la imposibilidad de mejorar las tarifas a los prestadores de servicios, la suspensión de coberturas médicas y la eventual desaparición de más de diez ARS afectadas por el nuevo esquema.
Finalmente, la entidad reiteró que los ajustes por riesgo son necesarios para la sostenibilidad del sistema de salud, siempre que se basen en metodologías técnicas, transparentes y alineadas con estándares internacionales, y no en esquemas improvisados que, a su juicio, generan redistribución injusta de fondos, profundizan inequidades y propician la creación de oligopolios en perjuicio de los afiliados y de todo el sistema de seguridad social dominicano.