
El Super Bowl 2026 ya se vive dentro y fuera del emparrillado. A pocas horas del partido decisivo de la NFL, el rapero canadiense Drake acaparó titulares al apostar un millón de dólares a la victoria de los New England Patriots, según se informó en la previa del encuentro.
El duelo enfrenta a Patriots y Seattle Seahawks en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, un recinto con capacidad aproximada para 75,000 espectadores, elegido como sede de una de las ediciones más mediáticas de los últimos años.
Regreso de Patriots y búsqueda histórica
New England vuelve al Super Bowl por primera vez desde la salida de Tom Brady, el mariscal que lideró la dinastía más dominante de la liga con seis títulos entre 2002 y 2019. En esta nueva etapa, la franquicia apunta a conquistar su séptimo trofeo Vince Lombardi, un logro que la colocaría como la más ganadora de la era moderna de la NFL.
Uno de los grandes focos del partido está puesto en Drake Maye. Con apenas 23 años, el joven quarterback representa el relevo generacional en la liga y tiene la oportunidad de convertirse en uno de los campeones más jóvenes en su posición.
Seattle, favorito y con cuentas pendientes
Del otro lado, Seattle llega al Super Bowl con el respaldo de muchos analistas que lo colocan como favorito. Los Seahawks buscan su segundo campeonato y, además, cargan con un antecedente que añade tensión al enfrentamiento: la derrota sufrida ante Nueva Inglaterra en el Super Bowl de 2015, un recuerdo que todavía pesa en la memoria de la franquicia.
Un Super Bowl dentro y fuera del campo
La apuesta millonaria de Drake añade un ingrediente extra a un partido que ya combina historia, renovación y revancha. Con dos equipos de alto impacto, una sede de primer nivel y un contexto cargado de simbolismo, el Super Bowl 2026 se perfila como un evento que trasciende el deporte y vuelve a colocar a la NFL en el centro de la conversación global.