
Santo Domingo.– El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, afirmó este viernes que el cierre de la oficina de la Drug Enforcement Administration (DEA) en la República Dominicana debe asumirse como una señal firme en la lucha contra la corrupción.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, el prelado valoró la postura adoptada por la embajadora de Estados Unidos en el país, Lea Campos, ante la decisión que, según ha trascendido, estaría vinculada a presuntos actos de corrupción interna dentro de la agencia.
“Mira, la actitud de la embajadora ha sido bien activa y enfocada, con una visión clara de su responsabilidad en la sociedad y en la relación entre Estados Unidos y la República Dominicana”, expresó Morel Diplán.
El religioso señaló que, aunque la diplomática no ha ofrecido mayores detalles sobre lo ocurrido, sí ha sido enfática en advertir que no permitirá actos de corrupción, ni en su país ni en ninguna otra nación donde Estados Unidos tenga presencia institucional.
Asimismo, sostuvo que, de confirmarse irregularidades dentro del organismo antidrogas, la medida envía un mensaje contundente no solo a nivel institucional, sino también a la sociedad dominicana.
“Si está sucediendo algo incorrecto dentro de la DEA, lo que se está haciendo nos manda un mensaje importante a los dominicanos también, para que tratemos de ser honestos”, manifestó.
Morel Diplán insistió en que la transparencia y la rendición de cuentas deben ser principios innegociables tanto en organismos internacionales como en las instituciones locales, al considerar que solo así se fortalece la confianza ciudadana y el Estado de derecho.