
Madrid (EFE).- España no se ha repuesto todavía de los efectos más virulentos de las últimas borrascas de gran impacto que se han sucedido desde enero, pero hoy Oriana ha vuelto a sacudir el país y a provocar numerosas incidencias, localizadas sobre todo en el este peninsular, donde las alertas han vuelto a sonar en los móviles debido a los vientos huracanados.
El fuerte viento que azota gran parte del país, y que en Castellón ha motivado la activación de un aviso de nivel ‘rojo’ (peligro extraordinario), ha causado numerosas restricciones y cortes de tráfico en algunas carreteras de la red principal en el litoral mediterráneo, y Renfe ha optado por suprimir numerosos servicios ferroviarios dentro de la Comunidad Valenciana y entre esta y Cataluña.
La dirección de comunicación de Renfe ha informado de que se ha suspendido el servicio ferroviario de larga y media distancia entre Valencia y Cataluña debido a las condiciones meteorológicas; los trenes (Euromed e Intercity) que circulan por ese corredor se encuentran suprimidos y no se ha establecido ningún servicio alternativo; y tampoco circularán durante la jornada de hoy tres servicios de alta velocidad en el tramo entre Valencia y Castellón.
Dos trenes -un Euromed que hacía el trayecto Barcelona-Valencia y un Alvia entre Barcelona-Cádiz- estuvieron además detenidos en las vías debido a un incendio a un incendio ajeno a la explotación ferroviaria y a la caída de un árbol entre el municipio tarraconense de L’Aldea y el de Benicarló (Castellón).
Aunque hoy es el fuerte viento el que está causando las principales incidencias, preocupa mucho la crecida de algunos ríos, y en Soria el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) ha acordado el confinamiento y el inicio del desalojo de viviendas en San Esteban de Gormaz debido a la crecida del río Duero, que pasa por esta localidad con un nivel que roza los 5 metros y un caudal de 275 metros cúbicos por segundo, con previsión de crecida.