
Barcelona (EFE).- Los cinco jóvenes fallecidos en el incendio en Manlleu (Barcelona), alumnos de instituto de entre 14 y 18 años, quedaron atrapados por la gran cantidad de humo que se propagó rápidamente en un trastero sin ventilación, lleno de trastos viejos, que usaban para reunirse en sus ratos libres.
Los Mossos d’Esquadra han estado recogiendo esta mañana indicios en el trastero incendiado para averiguar las causas del fuego, que creen se pudo originar por algún tipo de combustión -posiblemente un cigarro- que prendió en el mobiliario que se almacenaba en el recinto, situado en la azotea de un edificio de familias vulnerables y con algunos pisos ocupados.
El incendio no fue acompañado de ningún tipo de explosión, por lo que la policía catalana descarta que fuera causado por la deflagración de las bombonas de helio que el entorno de los jóvenes ha apuntado que podía haber en el trastero, ya que no se ha encontrado ninguna en el foco del fuego.
Los tratos y colchones que se amontonaban en el recinto incendiado, pequeño y sin ventilación alguna, aceleró la combustión y provocó una gran humareda en la que los adolescentes quedaron atrapados, sin poder encontrar la salida posiblemente por encontrarse aturdidos por la inhalación tóxica en un recinto que, además, carecía de iluminación, han señalado fuentes cercanas a la investigación.
El incendio se desató hacia las 21:00 horas de anoche en uno de los 40 trasteros situados en la azotea del edificio, ubicado en el número 66 de la calle Montseny, y causó heridas leves a otras cinco personas, cuatro de ellas policías locales y un joven que rechazó ser trasladado a un centro sanitario.