
EE.UU.- Un capitán retirado de la policía de Seattle (SPD) ha roto el silencio para denunciar que la investigación de Kurt Cobain en 1994 fue mal manejada y que las pruebas físicas en la escena apuntan a un homicidio en el lugar de un suicidio como se reportó.
Se trata de Neil Low quien tuvo 50 de experiencia en el campo policía y quien fue la persona encargada de realizar una auditoria del caso en el año 2005. Expresa que las investigaciones iniciales fallaron al tratar al vocalista de Nirvana como un potencial homicidio desde un principio.
En ese orden, el ex oficial asegura que la narrativa del suicidio se estableció de manera prematura en la escena del crimen, antes de que se realizaran las pruebas de toxicología y la autopsia.
Las dudas sobre la muerte de Kurt Cobain se centran en varias inconsistencias forenses señaladas por el investigador Low. Entre ellas, destaca que los niveles de heroína hallados en el cuerpo del artista triplicaban la dosis letal, lo que, según su análisis, habría dificultado que pudiera inyectarse y luego accionar el arma por sí solo. También cuestiona que sus manos aparecieran inusualmente limpias y que los patrones de sangre no coincidieran con un disparo autoinfligido.
La controversia aumenta con la mención de un informe del SPD de 1994, en el que un taxista afirmó haber recogido en la residencia de Cobain a un pasajero que no parecía pertenecer al lugar. Ese reporte señalaba además que intentaron comprar municiones sin éxito. Sin embargo, este detalle no fue incluido en el informe publicado por la institución en 2014, lo que ha generado nuevas sospechas sobre el manejo del caso.