

Santo Domingo. – El merenguero y compositor Kinito Méndez asumió oficialmente la presidencia de la Sociedad General de Autores, Compositores y Editores Dominicanos de Música (Sgacedom) durante un acto de juramentación realizado este martes en el Hotel Catalonia Santo Domingo.
Con la toma de posesión de Méndez, la entidad inicia una nueva etapa enfocada en promover la unidad entre los creadores y fortalecer la gestión colectiva de los derechos de autor en la industria musical dominicana.
Junto al artista también quedó conformada la nueva directiva de la institución. La vicepresidencia estará a cargo de Krisspy (Juan Obdulio De los Santos), mientras que el cargo de tesorero lo ocupará Aljadaqui (Luis Mariano Lantigua). Como secretario de Actas y Correspondencia fue designado Pakolé (Elvin Martin Ramírez). Además, Nelson de la Olla (Nelson William Mendoza) asumirá la Secretaría de Asistencia Social y Cultural.
El equipo directivo también incluye a El Prodigio (Crescencio García) como primer suplente y a Cinthya Montero como segunda suplente.
Durante su intervención, Méndez destacó que su gestión buscará consolidar una nueva etapa para Sgacedom, basada en la integración de sus miembros para enfrentar los retos actuales del sector, especialmente los relacionados con los derechos de autor y el impacto de la inteligencia artificial en la música.
La directiva resaltó que la protección de las creaciones musicales, junto con una adecuada recaudación y distribución de regalías, son elementos fundamentales para garantizar la estabilidad del sector y el reconocimiento del trabajo de autores y compositores.
Entre sus prioridades también figura modernizar la institución y alinearla con estándares internacionales, además de impulsar la aplicación del derecho de Copia Privada en el país, mecanismo que permitiría compensar a los creadores por la reproducción de sus obras en entornos privados. Asimismo, la nueva administración planea fortalecer el vínculo con los usuarios de música y desarrollar iniciativas educativas que destaquen la importancia económica, social y cultural del derecho de autor, en un contexto donde la industria musical enfrenta importantes desafíos en la era digital.