

Los Ángeles (EE.UU.) (EFE).- Para Christian Bale, el atractivo del arte no está en el éxito, sino en el riesgo. «Me encantan los fracasos», confiesa el actor británico al presentar ‘The Bride!’, filme en el que asume el reto de reinterpretar al mítico monstruo de Frankenstein en la década de 1930.
«Es un papel tan icónico (…) mucha gente podría decepcionarse completamente al compararlo con el de Boris Karloff. También te enfrentas a las expectativas que todos tienen de la novela de Mary Shelley, por lo que hay mucho riesgo de fracasar. Pero me encantan los fracasos; hablar sobre ellos es mucho más interesante que hablar sobre los triunfos», cuenta Bale en entrevista con EFE.
En la visión de la directora Maggie Gyllenhaal, que se estrena este jueves en América Latina y el viernes en España y Estados Unidos, Frank, la criatura creada por Victor Frankenstein en el libro de Shelley, lleva más de cien años vagando en soledad hasta que, con la ayuda de la doctora Euphronious (Annette Bening), devuelve la vida a una joven asesinada.
Así nace The Bride (La novia), interpretada por Jessie Buckley, una criatura desafiante dispuesta a cuestionar las normas sobre ser mujer, amar y buscar justicia.
La historia de Gyllenhaal se centra en la compañera de Frank, lo que permitió a Bale explorar nuevos aspectos de su personaje con mayor libertad.
Su Frank absorbió los roles de género de las películas clásicas de Hollywood: aspira a ser caballero y espera que las mujeres actúen como damas, mientras vaga solo en un mundo que lo rechaza.
«Su padre, Victor Frankenstein, fue el peor padre del mundo, no le enseñó nada, lo abandonó. No sabe nada sobre la gente y The Bride, en cambio, sabe demasiado sobre los hombres. Cuando se encuentran, él tiene una revelación impactante sobre cómo son realmente las mujeres y lo brillante que es esta mujer», explica Bale.