

Washington/Teherán.- Los precios del petróleo de Texas, que se vende en Estados Unidos, y del Brent, que se comercializa en Europa, han registrado una caída de entre el 10 y el 15 por ciento en las últimas horas, poco después de las declaraciones del presidente Donald Trump de que la guerra en Irán se encuentra “prácticamente terminada”.
El barril de Brent se negociaba este martes en Europa a 87,06 dólares, con un desplome del 10 por ciento.
Mientras que el crudo West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, se cotiza a 80 dólares el barril, con una caída del 15 por ciento.
Mientras tanto, el gas natural TTF, de referencia en Europa, registra una baja del 11.62 por ciento y se ofrece este martes a 47.18 euros por megavatio hora.
Desde el pasado fin de semana, especialmente este lunes, los precios del petróleo han superado los 100 dólares debido a la presión en el mercado causada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra el régimen de Irán.
El lunes, el precio del crudo alcanzó un alto valor de 119 dólares por barril, principalmente debido a los recortes en la producción de Arabia Saudita y otros productores. Algunos de estos países, como los Emiratos Árabes, sufrieron ataques en sus refinerías con drones lanzados por Irán.
Ante este contexto, el presidente estadounidense había considerado que el aumento en el precio del crudo era un “costo bajo” que debía asumirse frente a la amenaza que representa Irán.
El desplome en los precios, según prevén los expertos, ocurrió después de que Donald Trump asegurara que la guerra contra el régimen iraní estaba a punto de terminar, lo cual fue refutado por la Guardia Revolucionaria de la República Islámica.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, aseguró que su país no está interesado en una guerra interminable con Irán.
Se estima que, "con el tiempo", el conflicto llegará a su fin, en consulta con Estados Unidos. Irán, por su parte, ha advertido que decidirá el momento adecuado para el cese al fuego, pero descarta el diálogo con Estados Unidos, tal como lo ha planteado el presidente Trump.