

ZAGREB.– La agencia de inteligencia de Eslovenia (Sova) afirmó este viernes que posee pruebas de una reunión, celebrada en diciembre, entre tres miembros de la empresa israelí Black Cube y el líder opositor conservador, Janez Janša. Según el organismo, el encuentro constituye un caso de “injerencia extranjera” a pocos días de las elecciones.
El propio Janša reconoció previamente haberse reunido con uno de los integrantes de la firma, aunque negó conocer a la empresa o haber solicitado servicios de inteligencia. Mientras tanto, el Gobierno progresista pidió a la Unión Europea que investigue el presunto intento de interferencia electoral.
En un comunicado oficial, el Ejecutivo señaló que Sova presentó evidencias materiales de la visita de tres representantes de Black Cube, Giora Eiland, Liron Tzur y Dan Zorella, a la sede del Partido Democrático Esloveno (SDS), ubicada en Liubliana, el pasado 11 de diciembre.
Además, la inteligencia eslovena reveló hallazgos sobre actividades de la firma tanto dentro como fuera del país. Estas acciones, según el informe, demostrarían operaciones de contrainteligencia dirigidas contra el Estado esloveno y una posible manipulación del proceso electoral.
Janša afirmó que conocía a Eiland desde su etapa como asesor de seguridad nacional en Israel. Sin embargo, investigaciones periodísticas han vinculado a Black Cube con la difusión de grabaciones obtenidas mediante engaños y manipulaciones.
Estas grabaciones estarían relacionadas con figuras cercanas al primer ministro Robert Golob, y habrían sido utilizadas para denunciar supuestas redes de influencia, clientelismo y corrupción dentro del Gobierno.
Las encuestas más recientes apuntan a un resultado muy ajustado entre el Movimiento por la Libertad (GS), liderado por Golob, y el SDS de Janša, conocido por sus posturas nacionalistas y eurocríticas. El líder opositor ha mostrado afinidad con figuras como Donald Trump y Viktor Orbán.
El Gobierno de Golob ha sido uno de los más críticos en Europa con Israel por sus operaciones militares en Gaza. Incluso declaró persona non grata al primer ministro Benjamin Netanyahu.
En junio de 2024, el Parlamento esloveno reconoció oficialmente al Estado de Palestina, una decisión rechazada por el partido de Janša, que mantiene una postura firme de apoyo al Gobierno israelí.