

Un informe posiciona al sistema financiero de la República Dominicana entre los más valorados del continente, tras analizar la percepción de miles de usuarios en Latinoamérica y Estados Unidos sobre integridad y liderazgo
Santo Domingo, RD.- La banca dominicana se coloca como la segunda mejor en reputación entre los sistemas financieros de Latinoamérica y Estados Unidos, tras la difusión de los resultados del estudio RepCore Banca 2026.
El trabajo, elaborado por Reputation Lab y presentado junto a la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), evaluó la percepción de más de 27,600 usuarios en un total de 19 países sobre 137 diferentes entidades bancarias.
El modelo RepCore 2026 planteó que un incremento de cinco puntos en el índice de reputación genera un aumento de 4.3 puntos en la intención de recomendación de los clientes, una dinámica que indica el valor estratégico de la reputación en el sistema bancario dominicano.
La investigación, desarrollada entre febrero y principios de marzo del año 2026, subrayó que el 45.1% de la reputación de la banca local obedece a criterios de compromiso social e integridad. Estos valores intangibles son incluso más importantes que los rendimientos financieros y los productos, de acuerdo con el estudio.
El 45,1% del índice de reputación de la banca dominicana se asocia a criterios de compromiso social e integridad, destacando sobre indicadores financieros tradicionales. (Cortesía: Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana)
La especialista Natalia Arenzana, de Reputation Lab, menciona que estos factores continúan siendo determinantes en la construcción de la reputación.
La tendencia positiva se refleja en tres áreas donde el sistema dominicano supera la media de la región: mayor disposición de los clientes a recomendar servicios, interés en trabajar en estas entidades y alta aceptación de su presencia institucional en la comunidad, según el análisis presentado.
“Este resultado refleja el trabajo sostenido del sector. Y una conversación que apenas comienza”, expresó ABA por medio de redes sociales.
Es así como la República Dominicana se consolida como uno de los referentes regionales en reputación bancaria. El país caribeño ocupa la segunda posición entre 19 mercados evaluados, con una puntuación de 52.7, solo por detrás de Honduras, que lidera el listado con 53.2.
Por su parte, Nicaragua, Guatemala y El Salvador completan los primeros cinco lugares del listado, con puntuaciones de 52.6, 52.0 y 50.7 respectivamente. EE.UU. figura en el séptimo puesto con un total de 49.9.
El informe reveló que más de 27,600 usuarios de 19 países valoraron la reputación de 137 bancos, posicionando al sector dominicano en el segundo lugar de la región.
El estudio utiliza una escala moderada de 45 a 55 puntos para medir la percepción de la banca en cada país.
Los bancos dominicanos solamente son superados por los hondureños. (Cortesía: Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana)
El informe ha identificado cuatro atributos clave en la consolidación de la reputación bancaria: liderazgo institucional, reconocimiento internacional, percepción de integridad y una trayectoria histórica que inspira confianza.
Los organizadores del estudio indicaron que el público asocia a los bancos dominicanos con líderes respetados y un comportamiento ético percibido como diferencial, aspectos que otorgan al sector un perfil distintivo en el mapa financiero regional y estadounidense.
El impacto reputacional trasciende la imagen, y se traduce en consecuencias concretas para la operación y la competitividad internacional del sector financiero dominicano.
Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana. (Cortesía: Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana)
El informe reveló que más de 27,600 usuarios de 19 países valoraron la reputación de 137 bancos, posicionando al sector dominicano en el segundo lugar de la región.
Los bancos fueron consultados específicamente sobre la percepción de su integridad, liderazgo y trayectoria, siendo estos factores clave en la evaluación global. Fuente José Cerón, INFOBAE