

Santo Domingo, RD.- La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, apoyó la implementación de nuevas e innovadoras metodologías de investigación para los casos de daños contra el medio ambiente y los recursos naturales, los cuales están contemplados en la Ley 155-17 como delitos precedentes de lavado de activos.
Yeni Berenice propuso la implementación de nuevas estrategias contra los delitos medioambientales al pronunciar las palabras de bienvenida en el Foro de Justicia por la Vida Silvestre, organizado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) y el Centro Nacional de Tribunales Estatales (NCSC).
La actividad, que se llevó a cabo del 24 al 26 de marzo en un hotel del Distrito Nacional, reunió a delegaciones del sistema de justicia de Honduras, Colombia, Guyana y República Dominicana, quienes participaron en un intercambio de experiencias para fortalecer las capacidades de investigación y judicialización de delitos contra la vida silvestre en contextos de criminalidad organizada transnacional.
En el acto inaugural participaron el general de brigada del Ejército, Ángel Alfredo Camacho Ubiera, director general del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa), y los procuradores adjuntos Wilson Camacho y Osvaldo Bonilla, titulares de la Dirección General de Persecución y de la Dirección de Asistencia Jurídica Internacional del Ministerio Público, respectivamente.
El procurador de corte, Francisco Contreras, titular de la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Proedemaren), así como representantes de la organización ambiental Grupo Jaragua, también estuvieron presentes.
Después de evaluar la importancia del encuentro para tratar el tema, la procuradora Reynoso destacó: “No debemos considerar el impacto en la vida silvestre y en el medio ambiente como un asunto meramente ambiental; es un tema que requiere una perspectiva mucho más profunda y holística”.
"A menudo se comete el error de considerar los delitos ambientales como ofensas de segunda categoría; incluso, es común escuchar a abogados defensores afirmar: 'ese delito no es tan grave, es un delito ambiental', como si la naturaleza fuera un simple decorado estético y no la estructura vital que sostiene nuestra existencia", dijo.
La procuradora señaló que la vida silvestre es el tejido mismo de la seguridad humana. “Cuando una red criminal extrae una especie endémica o contamina un río, no solo está robando biodiversidad necesaria para la vida, sino que también está demoliendo los muros del hogar común de la humanidad”, afirmó.
Reynoso explicó que las estructuras del crimen organizado a menudo utilizan las mismas infraestructuras, rutas y métodos. En este sentido, señaló que, para el tráfico de fauna, emplean los mismos contactos y repiten los mismos patrones.
Mencionó que no se suele considerar la relación entre el narcotráfico y el medio ambiente, ni cómo afectan las operaciones propias del narcotráfico, ya sean las tradicionales o aquellas que utilizan precursores químicos. "El impacto medioambiental que tienen los precursores químicos en la vida silvestre es sencillamente devastador", advirtió.
Además, el general Camacho Ubiera valoró el encuentro y su impacto en la seguridad nacional de las naciones.
“Este foro de justicia para la vida silvestre tiene un significado profundo para nuestro país y para las Fuerzas Armadas. Aquí no hablamos únicamente de proteger especies o ecosistemas; hablamos de proteger la seguridad nacional de nuestras respectivas naciones y de enfrentar redes criminales”, dijo.
La actividad incluyó sesiones técnicas y ejercicios prácticos por país, enfocándose en los siguientes puntos de investigación: crimen organizado y grupos armados no estatales, así como rutas de tránsito, crimen transnacional y la integración de inteligencia financiera.
Igualmente, se abordó la trayectoria institucional del Senpa, incluyendo sus logros y retos. Además, el Grupo Jaragua presentó temas relacionados con la extracción y el comercio de plantas amenazadas en la reserva de la biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo.