

Santo Domingo. – El Banco Central de la República Dominicana informó que las remesas enviadas al país alcanzaron los US$3,019.6 millones durante el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento interanual de 1.9 %, en línea con las previsiones oficiales para este año.
Solo en marzo, los ingresos por este concepto sumaron US$1,149.2 millones, reflejando un aumento de 3.5 % respecto al mismo mes de 2025. También representaron un repunte significativo frente a febrero de este año, con una diferencia de US$261.6 millones, equivalente a un crecimiento mensual de 29.5 %.

El organismo atribuye este desempeño, en gran medida, al flujo de envíos provenientes de Estados Unidos, que concentró el 84.2 % de las remesas formales en marzo, con US$879.9 millones. En ese contexto, influyó el período de devoluciones fiscales que reciben los contribuyentes en ese país, lo que tiende a aumentar la capacidad de envío de la diáspora dominicana.
A esto se suman señales positivas del mercado laboral estadounidense. La tasa de desempleo general se situó en 4.3 % en marzo, con la creación de 178,000 empleos. Entre la población latina, el indicador también mostró mejoría al descender a 4.8 %. Asimismo, el sector servicios —donde se concentra buena parte de la mano de obra dominicana— continuó en expansión, según el índice PMI no manufacturero.

Además de Estados Unidos, otros países aportaron a los flujos de remesas, aunque en menor proporción. España se consolidó como el segundo origen, con US$54.9 millones (5.3 % del total), seguido por Haití, Italia y Suiza.
En cuanto a la distribución interna, el Distrito Nacional concentró el 48.3 % de las remesas recibidas en marzo, mientras que las provincias de Santiago y Santo Domingo captaron el 10.6 % y 7.0 %, respectivamente. En conjunto, las principales zonas metropolitanas absorbieron cerca de dos tercios del total.
El Banco Central proyecta que las remesas crecerán alrededor de 3.5 % en 2026, hasta situarse en unos US$12,200 millones. Este ritmo sería menor al registrado el año anterior, en parte por la entrada en vigor de nuevos gravámenes a los envíos desde Estados Unidos y por la incertidumbre del entorno internacional.

Pese a este contexto, la institución prevé un comportamiento favorable de los ingresos de divisas, apoyado también en el turismo, la inversión extranjera directa y las exportaciones. Estos flujos han contribuido a la estabilidad del tipo de cambio: al cierre de marzo, la moneda nacional se había apreciado 3.4 % frente al dólar en comparación con diciembre de 2025.
Las reservas internacionales, por su parte, se situaron en US$16,143.1 millones, equivalentes al 12.2 % del PIB y suficientes para cubrir 5.8 meses de importaciones, niveles considerados adecuados según estándares internacionales.

El Banco Central reiteró que continuará monitoreando el entorno económico global para adoptar medidas que mitiguen riesgos externos y preserven la estabilidad de precios y del mercado cambiario en la economía dominicana.