

Miami, Estados Unidos.- El fiscal general interino, Todd Blanche, confía en que el expresidente Raúl Castro comparezca "por su propia voluntad o de otra forma" ante una corte federal, donde este miércoles fue imputado por un homicidio cometido hace 30 años, acusación que ha generado el rechazo del régimen de Cuba y de China.
La inculpación podría llevar al exlíder a cadena perpetua o a la pena de muerte, según la legislación de Estados Unidos.
Castro, de 94 años, es imputado de la muerte de cuatro hermanos cubano estadunidenses tras el derribo de una aeronave en 1996.
La Fiscalía de Florida acusa a Castro de haber ordenado el derribo de las avionetas en las que viajaban Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos de EE.UU., y Pablo Morales, residente legal, todos de origen cubano. Esto ocurrió como parte de su trabajo con Hermanos al Rescate, una organización que auxiliaba a balseros que intentaban escapar de la isla.
La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez.
“Esta es una imputación; se emitió una orden para su arresto, así que esperamos que él se presente aquí por su propia voluntad o de cualquier otra manera y vaya a prisión”, indicó Blanche.
El Departamento de Justicia (DOJ) reveló este miércoles que, en la corte federal del Distrito del Sur de Florida, Castro enfrenta cargos desde abril por conspiración para matar a estadounidenses, destrucción de aeronave y asesinato, por presuntamente ordenar el derribo de dos avionetas el 24 de febrero de 1996.
Por el primer delito, Castro podría ser condenado a cadena perpetua. Por el segundo, podría recibir una pena de cinco años de prisión, mientras que por cada uno de los cuatro asesinatos enfrentaría "una posible condena a muerte o cadena perpetua".