

Santo Domingo, RD.-. La joven Altagracia Mancebo denunció públicamente que teme por su vida luego de abandonar una casa de acogida donde permaneció durante dos meses bajo protección institucional, mientras su expareja, Eddy Ariel Díaz González, conocido en el ámbito delictivo como "Jukiao" o "El Sicario de Los Alcarrizos", continúa prófugo de la justicia.
La mujer acusa a su expareja de haber asesinado a su padrastro, de haberla herido de bala y de estar vinculado a otro homicidio, cargos que convierten al sujeto en uno de los hombres más buscados por las autoridades en la actualidad.
Mancebo explicó que la decisión de abandonar el centro de acogida estuvo motivada por la situación de su hija de un año de edad, fruto de la relación que sostuvo con el presunto agresor. Según relató, durante el tiempo que permaneció bajo protección, la menor estuvo al cuidado de un familiar, circunstancia que la llevó a priorizar el bienestar de su hija por encima de su propia seguridad.
El caso pone de manifiesto la vulnerabilidad que enfrentan las víctimas de violencia de género una vez que abandonan los centros de protección, especialmente cuando el agresor permanece en libertad y sin ser capturado por las autoridades competentes. La mujer hace un llamado urgente a las instituciones del Estado para que actúen de manera inmediata y garanticen tanto su seguridad como la de su hija.