

Washington.- Las restricciones de viaje colocadas por Estados Unidos tras el brote de ébola en África Centralmarcaron la agenda diplomática antes del inicio de la Copa Mundial de la FIFA, que se celebrará entre Estados Unidos, Canadá y México. La Casa Blanca pidió a las naciones europeas replicar estas medidas, una solicitud que aún no recibió respuesta por parte de la Unión Europea.
Desde el 1 de junio, Washington formalizó su postura mediante una protesta diplomática. “Otros países deben hacer lo que les corresponde para evitar que este brote se propague aún más. Es necesario actuar de inmediato”, señaló un funcionario del Departamento de Estado, quien reclamó tanto “contribuciones financieras” como restricciones “de sentido común” a los viajes desde la zona afectada. El mensaje buscó sumar a Europa a la estrategia estadounidense, aunque la UE no respondió públicamente a la petición.
En las últimas semanas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos prohibieron la entrada al país a quienes hayan estado en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur durante los 21 días anteriores. Los ciudadanos estadounidenses provenientes de estos países deben someterse a controles sanitarios en aeropuertos designados.
Estados Unidos dispuso estas restricciones con el argumento de proteger a la población ante la cepa Bundibugyo del Ébola, declarada emergencia internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El secretario de Estado, Marco Rubio, fue contundente: no debe permitirse la entrada del ébola al país.