

Santo Domingo, RD.-. Las autoridades de Filipinas elevaron este miércoles a 45 el número de fallecidos y a 17 el de desaparecidos tras el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el pasado lunes la isla sureña de Mindanao, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
Según el último informe del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), al menos 487 personas resultaron heridas como consecuencia del potente sismo, y unas 149.000 se han visto afectadas de alguna forma por el desastre natural.
El terremoto provocó daños generalizados en viviendas, infraestructuras y edificios públicos en varias provincias del sur del archipiélago. Las autoridades locales y los equipos de emergencia mantienen activos los trabajos de rescate en las comunidades más golpeadas, con la esperanza de encontrar con vida a las personas aún reportadas como desaparecidas.
Mindanao, la segunda isla más grande de Filipinas, es una zona de alta actividad sísmica debido a su ubicación en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, lo que la hace especialmente vulnerable a este tipo de eventos.
Las cifras de víctimas y afectados podrían seguir aumentando en las próximas horas conforme los equipos de socorro acceden a las áreas más remotas e incomunicadas de la región.