

Santo Domingo, RD.-. Cada 1 de julio, el mundo se detiene para rendir homenaje a uno de los géneros musicales más influyentes de la historia. El Día Internacional del Reggae es una celebración que trasciende la música para reconocer el profundo aporte de este género a la cultura universal, la identidad de los pueblos y los movimientos sociales que han luchado por un mundo más justo e igualitario.
Surgido en Jamaica a finales de la década de 1960, el reggae se abrió paso más allá de las fronteras caribeñas gracias a su característico ritmo pausado y a la profundidad de sus mensajes, cargados de paz, amor, resistencia y justicia social. Lo que comenzó como la voz de un pueblo encontró eco en millones de personas alrededor del mundo que se identificaron con su esencia liberadora y su llamado a la conciencia colectiva.
Ninguna celebración del reggae estaría completa sin reconocer la figura de Bob Marley, el artista jamaicano que más contribuyó a convertir este género en un fenómeno global. Su música trascendió generaciones y continúa inspirando a millones de personas en todos los rincones del planeta, consolidando al reggae como mucho más que un estilo musical: una filosofía de vida.
En 2003, la UNESCO declaró al reggae Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor universal y su impacto en la historia de la música mundial.