

Santo Domingo, RD.-. El nuevo Código Penal de la República Dominicana, próximo a entrar en vigor en agosto, incluye disposiciones que muchos dominicanos desconocen y que podrían sorprender a más de uno. Desde profanar una tumba hasta practicar brujería en un cementerio, la nueva normativa establece penas severas que van desde los dos hasta los veinte años de prisión, dependiendo de la gravedad del acto cometido.
El abogado Amadeo Peralta explicó que el artículo 222 del nuevo Código Penal castiga con penas de dos a tres años de prisión a quien profane un cadáver o una tumba, ya sea cortando alguna parte del cuerpo, destruyendo la sepultura o realizando cualquier acto que lastime el honor del difunto.
Sin embargo, las penas se endurecen considerablemente para quien robe un ataúd, practique brujería o realice actos supersticiosos dentro de un cementerio, acciones que conllevan penas de cinco a diez años de prisión. Incluso comprar un ataúd usado que haya sido robado de un cementerio, o adquirir cualquier pertenencia de un difunto sustraída de su tumba, tiene la misma sanción.
El escenario más grave, advirtió Peralta, se presenta cuando estos delitos se cometen en grupo, ya que el código contempla la figura de asociación de malhechores, la cual puede elevar la pena total hasta los veinte años de prisión.
Esto significa que una persona que robe un ataúd, venda un cuerpo o practique brujería con partes humanas en compañía de otros podría enfrentar una condena de dos décadas tras las rejas. inconstitucional. Ante el nivel de controversia generado, el ministro de Justicia anunció que tiene listo un nuevo proyecto de Código Penal que someterá al Congreso Nacional para sustituir el texto que está a punto de entrar en vigencia.