

Santo Domingo, RD.-. El nuevo Código Penal de la República Dominicana, que entrará en vigor en agosto, pone bajo la lupa a periodistas, comunicadores y ciudadanos en general, al establecer penas de hasta cinco años de prisión por el simple hecho de reenviar un audio, imagen o video sin el consentimiento de quien lo originó, y penas aún mayores si dicho contenido es alterado en el proceso.
El abogado Amadeo Peralta explicó con claridad el funcionamiento de esta norma: si una persona envía un audio a otra y esta lo reenvía a un tercero sin autorización, el remitente original tiene el derecho de querellarse ante el Ministerio Público. En ese caso, quien reenvió el contenido podría enfrentar medidas de coerción y ser condenado a penas que oscilan entre seis meses y un año de prisión, dependiendo de la decisión del juez.
Sin embargo, la situación se agrava considerablemente cuando el contenido reenviado sufre alguna alteración en el camino, entendida como cualquier modificación al material original, desde añadir un emoji, una edición, un adorno visual o cualquier elemento que no forme parte del audio, imagen o video en su estado original. En ese escenario, la pena aumenta de dos a cinco años de prisión.
Peralta advirtió además que la figura de asociación de malhechores puede aplicarse en estos casos, lo que elevaría aún más las penas para quienes actúen en conjunto en la difusión o alteración no autorizada de estos contenidos. Esta disposición representa una amenaza directa para el ejercicio periodístico, ya que la dinámica cotidiana del trabajo informativo implica constantemente el manejo, difusión y edición de materiales audiovisuales.