

La mayoría de los usuarios en América Latina realiza acciones básicas de limpieza digital para liberar espacio y mejorar el rendimiento de sus dispositivos, pero aún descuida prácticas fundamentales de seguridad, como la actualización periódica de contraseñas, la revisión de permisos y la realización de copias de seguridad, según una reciente encuesta realizada por Kaspersky.
El estudio revela que cerca de ocho de cada diez personas eliminan su historial de navegación, archivos duplicados o caché como parte de sus hábitos de limpieza digital.
Sin embargo, solo el 36% de los encuestados cambia sus contraseñas de forma regular y apenas el 22% revisa o actualiza los permisos de las aplicaciones y la configuración de privacidad, lo que evidencia una importante brecha en la protección de la información personal y financiera.
Entre las prácticas más comunes identificadas por la firma de ciberseguridad, el 85% de los participantes afirmó actualizar regularmente sus sistemas operativos y aplicaciones, mientras que el mismo porcentaje elimina aplicaciones que ya no utiliza. Asimismo, el 75% organiza archivos y correos electrónicos, acciones que contribuyen a mejorar el rendimiento y la estabilidad de los dispositivos.
No obstante, los expertos advierten que otras medidas esenciales continúan siendo poco frecuentes. Solo el 33% de los usuarios realiza copias de seguridad periódicas de sus datos importantes, lo que incrementa el riesgo de pérdida de información ante fallas técnicas o incidentes de seguridad.
Además, aunque el 69% elimina cuentas antiguas o métodos de pago almacenados, muchos usuarios mantienen cuentas olvidadas que pueden convertirse en puertas de acceso para ciberdelincuentes.
De acuerdo con Kaspersky, esta situación refleja que gran parte de los usuarios sigue considerando la limpieza digital únicamente como una tarea de mantenimiento y no como una estrategia integral de protección.
La empresa destaca que, en una región donde las actividades cotidianas dependen cada vez más de plataformas digitales para pagos, trabajo, entretenimiento y comunicación, pequeños descuidos acumulados pueden derivar en fraudes, robo de identidad o accesos no autorizados.
"Las amenazas digitales no siempre dependen de grandes fallas técnicas, sino de pequeños descuidos que se mantienen durante largos períodos", explicó Leandro Cuozzo, analista de Seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina de Kaspersky, quien insistió en la necesidad de convertir la higiene digital en una rutina preventiva permanente.
Ante este panorama, los especialistas recomiendan automatizar la limpieza de los dispositivos mediante herramientas especializadas, mantener siempre actualizado el software, configurar copias de seguridad automáticas y revisar periódicamente cuentas antiguas, métodos de pago y contraseñas para fortalecer la seguridad digital a largo plazo.