

Teherán, IRÁN.- El régimen islámico no cede a las presiones de la administración del presidente Trump respecto a la reapertura del estrecho de Ormuz, que ha sido el principal punto de conflicto desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, iniciada por Estados Unidos e Israel, con el objetivo inicial de evitar que Irán desarrollara un programa nuclear.
Según el presidente Donald Trump, Estados Unidos estaría dispuesto a volver a las negociaciones para el cese del fuego y un posible acuerdo de paz si Irán decide reabrir la vía marítima.
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado que el estrecho de Ormuz permanecerá "cerrado" hasta "nuevo aviso".
En medio de las tensiones de los últimos días, el presidente Donald Trump ha informado que su administración dispone de mil misiles para las operaciones militares contra el régimen iraní.
Los bombardeos han sido reactivados por el Ejército de Estados Unidos después de que Irán lanzara ataques contra tres buques comerciales por la supuesta violación del protocolo para las operaciones en la vía marítima, a través de la cual se transporta el 25 por ciento del petróleo que se demanda a nivel global.
De esa cantidad, el 85 por ciento del crudo se dirige a China, Japón y Corea del Sur. El 45 por ciento se envía a China.
A pesar de mantener el cierre de Ormuz, Irán advierte que dará “una respuesta contundente” a cualquier “tránsito ilegal”.
El enfrentamiento se ha reanudado después de que Estados Unidos e Irán firmaran el 17 de junio un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, con el desbloqueo del estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos.