

Santo Domingo.– A pocas horas de haber sido puesto en funcionamiento, el recién inaugurado túnel de la Plaza de la Bandera comenzó a generar reacciones encontradas entre conductores, motoristas y peatones que utilizaron la obra durante este lunes.
Mientras algunos ciudadanos destacaron la modernización de la infraestructura y el potencial para mejorar el tránsito, otros expresaron preocupación por los cambios implementados en la circulación, el costo del proyecto y la eliminación de los giros a la izquierda, una medida que, según varios usuarios, ha complicado la movilidad en el área.
Ramón Núñez, uno de los conductores consultados, valoró positivamente la calidad de la construcción, aunque consideró desacertado el cierre del giro a la izquierda.
“La obra está muy bonita, le agradecemos al presidente, pero el giro a la izquierda debieron dejarlo”, expresó.
El financiamiento del proyecto también fue objeto de debate entre los usuarios. Mientras algunos entienden que una obra de esta magnitud requiere una inversión considerable, otros cuestionaron el contrato de concesión con Aerodom, valorado en RD$3,300 millones, al considerar que representa un compromiso financiero de largo plazo para el Estado.
El ingeniero civil Luis José opinó que el proyecto pudo ejecutarse con una inversión menor, aunque reconoció que este tipo de infraestructura conlleva costos significativos.
“Como ingeniero civil creo que se pudiera hacer con un poco menos, pero al final hay gastos que el Gobierno tiene que asumir”, afirmó.
En tanto, Santiago Sánchez manifestó su inconformidad con la duración del compromiso financiero derivado del acuerdo.
“¿Embargar al país por 36 años? ¿Una gente que lo que le queda son dos años?”, cuestionó.
La entrada en operación del túnel también trajo consigo el cierre del giro a la izquierda en la avenida Rómulo Betancourt, el primero para los conductores que transitan en dirección sur por la avenida Luperón.
Como parte de esta modificación, el semáforo de esa intersección quedó fuera de servicio, una situación que, según peatones consultados, incrementa el riesgo al cruzar la vía.
Alexandra Martínez consideró indispensable la construcción de un paso peatonal para garantizar la seguridad de quienes transitan por la zona.
“Claro que lleva un peatonal esto porque realmente es muy ancha y es muy peligroso”, señaló.
Las mayores inconformidades provinieron de conductores y motoristas, quienes aseguran que los nuevos desvíos los obligan a recorrer trayectos más largos y, en algunos casos, a utilizar la acera divisoria para reducir el recorrido.
“Ahora uno tiene que dar otra vuelta muy larga”, comentó Ramón Núñez.
Por su parte, Félix Daniel resumió el sentir de varios usuarios al afirmar que “se pone incómoda la cosa porque hay que dar la vuelta allá arriba”.
Otros motoristas calificaron la medida como contraproducente, al entender que podría generar mayores congestionamientos y afectar sus tiempos de desplazamiento.
Pese a las críticas, el túnel registró un flujo constante de vehículos durante su primer día de operaciones.