

Santo Domingo, RD.-. Trump recibió con honores en la Base Dover los restos de los cuatro militares estadounidenses muertos la semana pasada en ataques iraníes en Jordania e Irak, las primeras bajas de EE.UU. desde que se rompió el alto el fuego hace dos semanas. Antes de la ceremonia, advirtió que Irán "pagará con creces" cada vez que mate a un soldado estadounidense, y aseguró haber dado esa instrucción al secretario de Defensa Pete Hegseth, al jefe del Estado Mayor Conjunto Daniel Caine y a toda la cúpula militar.
Dos de los soldados murieron en un ataque iraní contra una base en Jordania y otro falleció en Irak durante la detonación controlada de un explosivo iraní. Con estas muertes, el total de militares estadounidenses caídos desde que EE.UU. e Israel lanzaron su ofensiva contra Irán el 28 de febrero asciende a 18. Durante el fin de semana, Washington y Teherán mantuvieron un nuevo cruce de ataques, lo que complica aún más los ya estancados esfuerzos por retomar un diálogo de paz.