

Nueva York. – El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha condenado a Grei Méndez, propietaria de la guardería Divino Niño en El Bronx, a 45 años de prisión por su papel en la distribución de narcóticos que resultó en la trágica muerte de un niño y la hospitalización de otros tres menores. Esta sentencia se produce en el contexto de una creciente crisis nacional por el fentanilo que ha cobrado la vida de miles de estadounidenses.
Méndez se declaró culpable a finales del año pasado y fue acusada junto a su esposo, Félix Herrera García, quien también recibió una condena similar. Ambos fueron hallados responsables por mantener más de 11 kilogramos de fentanilo y heroína escondidos en trampillas bajo las baldosas del área de juegos del jardín infantil.
El fiscal federal interino para el distrito sur de Nueva York, Matthew Podolsky, enfatizó que esta sentencia "envía un mensaje claro" sobre la postura firme del gobierno contra aquellos que ponen en peligro la vida de los niños al involucrarse en actividades ilícitas. "No toleraremos que se utilicen a los más vulnerables como escudos en el negocio de la droga", afirmó.
Durante la audiencia, Méndez se disculpó ante los padres del pequeño Nicholas Feliz Dominici, quien falleció a los 22 meses debido a la intoxicación por fentanilo. Expresó su trauma y pidió clemencia, mientras su abogado destacó que no tenía antecedentes relacionados con el narcotráfico antes del incidente.
La muerte de Nicholas Feliz Dominici, de 22 meses, conmocionó a la ciudad de Nueva York, inmersa en una epidemia de fentanilo nacional que causa más víctimas mortales por año que la suma de los soldados estadounidenses caídos en las guerras de Vietnam, Afganistán e Irak juntas.