
Por primera vez en la historia, siete de cada diez personas diagnosticadas con cáncer en Estados Unidos logran sobrevivir al menos cinco años, un avance sin precedentes que marca un punto de inflexión en la lucha contra una de las enfermedades más letales del mundo.
El dato fue revelado en el informe anual de la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS), que atribuye este progreso a décadas de investigación científica, mejoras en la detección temprana, tratamientos más eficaces y una reducción sostenida del consumo de tabaco. A mediados de los años 70, apenas la mitad de los pacientes alcanzaba ese nivel de supervivencia.
“El cáncer ha dejado de ser, en muchos casos, una sentencia de muerte para convertirse en una enfermedad crónica manejable”, afirmó Rebecca Siegel, autora principal del informe y directora sénior de investigación de vigilancia de la ACS.
Los mayores avances se registraron en algunos de los cánceres tradicionalmente más agresivos, como el mieloma múltiple, el cáncer de hígado y el cáncer de pulmón, donde nuevas terapias han logrado duplicar —e incluso triplicar— las tasas de supervivencia en las últimas décadas. En el cáncer de pulmón metastásico, por ejemplo, la supervivencia pasó del 2 % al 10 %.
El informe también señala que la mortalidad por cáncer continúa descendiendo y que desde 1991 se han evitado 4,8 millones de muertes en el país. No obstante, para 2026 se proyectan más de 2 millones de nuevos diagnósticos y alrededor de 626.000 fallecimientos, lo que confirma que el desafío sigue siendo enorme.
Los especialistas subrayan que estos logros no habrían sido posibles sin la inversión sostenida en investigación científica, una preocupación creciente tras los recortes presupuestarios aplicados en años recientes a programas de salud y estudios oncológicos.
Pese a los avances, el informe advierte que persisten desigualdades profundas. Las tasas de supervivencia siguen siendo menores entre personas negras y nativas americanas, en gran medida por el acceso limitado a prevención, diagnóstico oportuno y tratamientos de calidad.
Además, el aumento del número de sobrevivientes —más de 18,6 millones actualmente, con una proyección de 22 millones para 2035— plantea un nuevo reto para el sistema de salud: garantizar un seguimiento adecuado y continuo a largo plazo.
“Este progreso es motivo de esperanza, pero también una llamada de atención”, concluyen los expertos. “Salvar más vidas exige no solo curar, sino acompañar mejor a quienes sobreviven”.
Con información de Infobae.