
Madrid, España.- En momentos en que las autoridades consideran "que aún es difícil conocer la dimensión total de lo ocurrido", la cifra oficial de fallecidos asciende a 39 víctimas, debido al descarrilamiento del tren de Iryo a la altura de Adamuz, en la provincia de Córdoba, durante la noche de este domingo.
La tragedia ha dejado un saldo de al menos 73 heridos, 24 de ellos de gravedad, incluyendo cuatro menores, según el último balance.
El tren involucrado en el accidente realizaba la ruta de Málaga a Madrid con 317 personas a bordo.
Sus últimos tres vagones se descarrilaron a las 19:39 e invadieron la vía contraria, siendo impactados por otro convoy de la empresa Renfe con destino a Huelva.
Los accidentados fueron trasladados de emergencia al hospital Reina Sofía y a otros centros habilitados en algunas provincias.
La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha informado que 48 heridos permanecen ingresados, entre ellos cinco menores.
Entre los hospitalizados hay 11 heridos adultos y un menor en cuidados intensivos. Otros 74 afectados fueron despachados a sus hogares.
El tren de Iryo que descarriló ayer en Adamuz (Córdoba) había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022, según ha informado la compañía.
Iryo explicó en un comunicado que mantiene comunicación constante con todas las instituciones implicadas —Ministerio de Transportes, Adif, Delegación del Gobierno, Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Adamuz y Córdoba— y agradece la solidaridad, la rápida respuesta y los medios humanos y técnicos desplegados desde el primer momento.