
El crecimiento de la economía mundial se mantendrá resiliente en 2026, con una expansión estimada de 3.3 %, según la más reciente edición del World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional (FMI). La proyección supera en dos décimas el 3.1 % previsto en octubre de 2025.
El FMI atribuye este mejor desempeño a la inversión sostenida en inteligencia artificial y otras tecnologías, así como al respaldo de políticas fiscales y monetarias y a la capacidad de adaptación del sector privado. Estos factores, señala el organismo, contribuirían a contrarrestar los efectos adversos derivados de los cambios en las políticas comerciales.
No obstante, el crecimiento será desigual entre regiones. Las economías avanzadas registrarían una expansión de 1.8 % en 2026, mientras que los mercados emergentes y las economías en desarrollo mantendrían un ritmo de crecimiento ligeramente superior al 4 % tanto en 2026 como en 2027.
En Estados Unidos, la economía crecería 2.4 % en 2026, lo que representa un aumento de 0.3 puntos porcentuales frente a la previsión de octubre. El FMI explica esta revisión al alza por el repunte de la actividad económica a comienzos de año, tras la desaceleración registrada en el cuarto trimestre de 2025 debido al cierre del Gobierno.
China, por su parte, alcanzaría un crecimiento de 4.5 %, también 0.3 puntos porcentuales por encima de la estimación previa. Entre los factores que respaldan esta proyección figuran la reducción efectiva de los aranceles estadounidenses sobre productos chinos, tras la tregua comercial acordada en noviembre, así como la implementación de medidas de estímulo previstas para los próximos dos años.
Pese al panorama positivo, el FMI advierte que las perspectivas globales siguen siendo frágiles. Persisten las dudas sobre si la inteligencia artificial logrará impulsar la productividad como se espera o si, por el contrario, podría derivar en una burbuja de inversión. A ello se suma el riesgo latente de una reactivación de los conflictos comerciales a nivel internacional.