
Una declaración que se volvió viral en redes sociales sostiene que fuerzas estadounidenses emplearon un supuesto arma sónica para incapacitar a las tropas venezolanas durante la operación que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El testimonio fue compartido en X por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien invitó a sus seguidores a leer la entrevista de un hombre que asegura haber presenciado el ataque.
Según ese relato, el guardia de seguridad —presuntamente de servicio en la base militar de Caracas donde se realizó la captura— relató que, antes del asalto, los sistemas de radar se apagaron sin explicación y luego vieron drones sobrevolar sus posiciones. Poco después, alrededor de 20 soldados estadounidenses descendieron desde aproximadamente ocho helicópteros.
El testigo aseguró que, en un momento de la operación, se desplegó un dispositivo que describió como una “onda sonora muy intensa”, cuyos efectos habrían dejado a los defensores venezolanos incapacitados, sangrando por la nariz y vomitando sangre, antes de caer al suelo sin poder reaccionar.
Hasta ahora, no hay confirmación oficial de que se haya utilizado una tecnología de este tipo y las declaraciones del guardia no han sido verificadas de forma independiente por autoridades militares o expertos internacionales. La Casa Blanca tampoco ha aclarado si respalda la veracidad del testimonio más allá de su mera difusión en redes.