
Santo Domingo.-La República Dominicana encara el 2026 con un panorama económico retador: crecimiento limitado, mayor dolarización del ahorro, una profunda crisis en el sector vivienda y un alto costo social por los accidentes de tránsito, según conclusiones del XVII Encuentro Económico Ventas e Inversiones VINSA.
Las proyecciones apuntan a un crecimiento de entre 3.6% y 4.5%, condicionado a la inversión pública y al acceso al crédito hipotecario, en un contexto donde la construcción sigue desacelerada y las ventas inmobiliarias cayeron 25% en 2025. A esto se suma que 68% de las viviendas carece de título, lo que frena el financiamiento y la formalización del mercado.
En el plano monetario, el Banco Central busca contener la presión cambiaria con emisiones de bonos por RD$70,000 millones, mientras los depósitos en dólares ya representan 31% del sistema bancario, reflejando mayor cautela de los ahorristas. Para 2026 se prevé una devaluación controlada de hasta 5%.
El encuentro también alertó sobre el impacto de la siniestralidad vial, que provoca 2,500 muertes al año y un costo superior a RD$180,000 millones, impulsando llamados urgentes al cumplimiento de la Ley 63-17 y a un cambio de conducta ciudadana.