

LA HABANA, Cuba.- El Gobierno ha informado sobre los objetivos que persigue en las conversaciones iniciadas y mantenidas con Estados Unidos, en medio del incremento de las tensiones políticas y económicas debido al bloqueo del suministro de petróleo a la isla.
"¿Cuáles son los propósitos que estamos siguiendo? (…) En primer lugar, determinar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan solución. En segundo lugar, identificar las vías para solucionar esos problemas", expuso el presidente Miguel Díaz-Canel.
"En tercer lugar, determinar si hay voluntad por ambas partes para concretar acciones en beneficio de nuestros pueblos", agregó, al confirmar que hay conversaciones iniciales con funcionarios de la administración del presidente Donald Trump.
Por parte del gobierno cubano participan el propio Díaz-Canel, el expresidente Raúl Castro y otros funcionarios de alto rango del régimen.
De acuerdo con Díaz-Canel, Cuba desea trabajar con Estados Unidos en áreas de cooperación que permitan enfrentar amenazas comunes y garantizar la paz y la seguridad no solo de ambos países, sino de toda la región.
"Debemos crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar en el proceso y, además, alejarnos de la confrontación", indicó.
La economía cubana sufre un bloqueo en el suministro de petróleo desde enero pasado, lo que ha obligado al cierre de 30 hoteles y ha provocado escasez de combustible para el servicio energético.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" debido a la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
En el documento se acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" provenientes de Rusia y China.
Al comentar sobre el acercamiento entre las autoridades cubanas y estadounidenses, el presidente Díaz-Canel admite que este proceso debe ser abordado con "sensibilidad, responsabilidad y mucha seriedad".
"Debemos crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar en el proceso y, además, alejarnos de la confrontación", dijo.
Díaz-Canel reconoce que el problema existente en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos no solo afecta a ambas naciones, sino también a toda la región.
El diálogo fue admitido este viernes por Cuba, después de que el presidente Trump hablara el 7 de marzo sobre un cambio "muy pronto" en ese país. Dijo que su administración estaba interesada en conversaciones con Cuba y que ese proceso estaba bajo la responsabilidad del secretario de Estado, Marco Rubio.
Además de las recientes restricciones para el abastecimiento de petróleo, que están vigentes desde enero pasado, Estados Unidos ha mantenido un bloqueo económico durante más de seis décadas, desde 1959.