

Santo Domingo, RD.-. La justicia dominicana escribe un nuevo capítulo. La decisión judicial que envió a juicio de fondo la Operación Camaleón no solo representa un avance significativo en uno de los expedientes de presunta corrupción más relevantes de los últimos años, sino que además convierte este proceso en el primero en poner a prueba la reforma al Código Procesal Penal en toda su dimensión.
Un antes y un después en la justicia dominicana
Según informó el Ministerio Público, este proceso se constituye en la primera acusación que supera la fase preliminar bajo las nuevas reformas legales, lo que permitió que el expediente fuera enviado a juicio apenas seis meses después de presentada formalmente la acusación. Un plazo que, bajo la normativa anterior, hubiese resultado impensable.
La reforma puesta a prueba
La celeridad con la que avanzó el caso demuestra que las reformas al Código Procesal Penal pueden traducirse en resultados concretos y tangibles para la ciudadanía. La lucha contra la corrupción ya no solo depende de la voluntad institucional, sino también de herramientas legales más ágiles y efectivas.
La Operación Camaleón envía un mensaje inequívoco: en la República Dominicana, la impunidad tiene los días contados.