

Las periodistas nicaragüenses exiliadas afrontan campañas de odio digital y violencia de género en línea atribuidas a seguidores del gobierno de Nicaragua, presidido por Daniel Ortega y Rosario Murillo. Un estudio documentó el uso del doxing transfronterizo la difusión de datos personales contra comunicadoras obligadas a abandonar el país.
El análisis abarca nueve medios fundados y dirigidos por mujeres. La investigación, actualizada en mayo de 2026, señala que todas las directoras de esos medios permanecen en el exilio, donde su visibilidad pública las expone al acoso digital.
Desde 2018, el gobierno de Ortega y Murillo expulsó y declaró "traidores a la patria" a al menos 23 periodistas críticos, quienes perdieron su nacionalidad y, en algunos casos, sus propiedades. Según el Tribunal de Apelaciones de Managua, esta medida alcanza a 317 opositores, disidentes y críticos en total.